Ir al contenido principal

El Mal y las Humanidades

Foto Alberto Tarifa
A veces, leer a salto de mata tiene su premio; esta mañana, por ejemplo, cojo el XLSemanal del pasado fin de semana mientras transcurren los cinco minutos que faltan para pasar a algo concreto y me veo atrapado por el artículo de Pérez Reverte, Aquel malvado y digno Drácula, y eso que he prometido muchas veces no volver a leerle, porque cuando me enfada, me enfada mucho. Pero ¿qué quieren?, cuando fustiga la idiotez es como una descarga de adrenalina.

Brevemente, Pérez Reverte denuncia ese buenismo que hace bueno hasta el mal, con lo que los niños crecen pensando que todo el monte es orégano, y claro, cuando se topan con la cruda realidad, están perdidos. Dice, por ejemplo:

A ver cómo van a enfrentarse después a la vida y sus brutalidades unos chicos educados en la idea perversa de que todo lo real o imaginado es bueno, o puede serlo. De que el bien siempre triunfa, los pajaritos cantan y el mal se disuelve bajo la luz de la verdad, el amor y la razón. De que hasta los tiburones, los buitres y las serpientes son bondadosos. De que los malos no existen. Hacerles creer eso es criminal, pues sentencia a muerte, deja intelectualmente indefensos, a quienes necesitarán más tarde mucha lucidez y mucho coraje para sobrevivir en este mundo hostil. En la educación de un niño, la figura del malvado, la certeza de su negra amenaza, es incluso más necesaria que la del héroe.

Tiene esto mucho que ver con esa manía depuradora del pasado para acomodarlo al modelo de colorines del buenismo, cuando no con la descarada pretensión de escamotearlo por completo, como denuncia, pasada la página, en su artículo Humanidades, de Prada, este sí santo de mi devoción:

La enseñanza de las humanidades está intrínsecamente vinculada al desarrollo del pensamiento crítico: cuanto mejor conocemos el mundo del que venimos, cuanto más conscientes somos de la tradición que nos precede, menos permeables somos a los intentos arbitristas de fundar nuestro mundo sobre cimientos de humo. (...) Solo quien ha buceado en las intimidades de la cultura a la que pertenece puede zambullirse sin miedo en las aguas procelosas del tiempo que le ha tocado vivir.

Dos artículos muy convenientes y de grata lectura, que no es poco en los tiempos que corren.


Comentarios

José M. Martínez ha dicho que…
Como dices, es de las veces que Pérez Reverte da en el clavo. Lástima que luego en sus novelas no haya ningún héroe bueno de verdad. Todos son demasiado cínicos. Habría que hacerle ver que él también es parte del problema.
Así lo veo yo también, si unos se pasan en su buenismo rusoniano, Reverte se pasa por el otro lado, ¿se llama malditismo?, también en muchos de sus artículos; aunque también tiene sus santones de su devoción.

Pero bueno, no digo más porque le leo poco.

Un saludo, José M.

Populares

San Pablo en Atenas

San Pablo en el Areópago Rafael Sanzio  (1515-1516 )   Londres, Victoria & Albert Museum He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas * y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo. Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer. Atenas era una ciudad en decadencia . Aún conservaba el aura de capital cultural del Mundo; pero el centro de poder y cultura se había desplazado hacia el oeste, a Roma. Un ejemplo con todas sus limitaciones, como si habláramos hoy de París y Nueva York. En Atenas se mezcla un materialismo desencantado y un sincretismo religioso que resulta en un relativismo muy parecido al de ...

Aquí no hay quien viva

Así está la cosa, y lo que nos espera, porque parece ser que la Universidad Carlos III ha encargado a los guionistas de este engendro el manual de " Educación para la Ciudadanía "... Mofa de la Iglesia, apología del aborto y elogio del homomonio J.A Osca. Aquí no hay quien viva Cadena televisión: Antena 3 Hora de emisión: 22:00 Fecha emisión: 11/05/2006 Los dos últimos capítulos emitidos por Antena 3 de la serie “Aquí no hay quien viva” constituyeron un catálogo perfecto del pensamiento e ideología que pretenden imponernos en España desde el sector de la progresía más rancia y ultramontana. En una de las tramas, una de las dos lesbianas de la serie decide tener un niño, pero como necesita semen, se va con su otra amiga lesbiana al ‘banco de semen’ de la primera planta, donde viven dos gays porque “entre gays y lesbianas, el tráfico de espermatozoides es lo más normal del mundo”. De los dos, Fernando es el elegido (porque el otro, Mauri, ya prestó el suyo en otra ocasión) y le...

El Bigote

Ayer celebramos el cumpleaños de un amigo, accitano. Con este motivo, agarrándome a los pelos de su frondoso bigote, decidí dedicarle el siguiente estudio: El Bigote es un ente imponente. Basta pensar que, según autores, al parecer, proviene del alemán bei Got -¡por Dios!-, o del inglés Big God -¡gran Dios! Además, la terminación en “ote” remite inmediatamente al aumentativo: grandote, animalote, cachalote, hotentote… También su otra acepción, “mostacho”, resulta apabullante, y no digamos la elegancia del “ moustache ” francés, o la contundencia del ruso “ mostachof ”. Además, el bigote da lugar a frases recias y definitivas, redondas: Hace mucho frío: Hace un frío de bigotes Estoy harto: Estoy hasta el bigote Es un hombre hecho y derecho: Es un tío con todo el bigote Es un hombre valiente: Es un tipo con dos bigotes ¡Esto es un escándalo!: ¡Tiene bigotes! Bigotes hay para todas las fortunas y gustos, desde la pelusilla de melocotón de los adolescentes hasta los severo...