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Mostrando entradas de marzo, 2018

¡Atención, atención! ¡Presten atención!

La atención es el bien más preciado hoy. Estoy convencido. Lo leí hace poco no sabría decir donde: todo el mundo requiere nuestra atención, de mil maneras, por fuera y por dentro. Naturalmente, llaman nuestra atención para conseguir nuestro dinero -esto sobre todo-, nuestra mente, nuestras opiniones, nuestro aprecio -"likes"-, nuestro voto.

Aprender a salvaguardar nuestra atención del acoso y a aplicarla a lo que de verdad nos importa -o debería importar- es cosa que no se enseña y que habrá que enseñar. Hace unos días recomendé con más insistencia de lo habitual un artículo de Montese Doval en Aceprensa que me ha gustado muchísimo: "El torbellino es el mensaje". La entradilla dice así: La comunicación efímera, más preocupada por impactar que por dejar huella, ha traído fenómenos como el “infotainment”, el ciclo de noticias de 24 horas, la posverdad o las continuas distracciones. Para salir de esta espiral vertiginosa, es preciso comprender su dinámica: solo así adq…

Jaume Vives y Guardianes de la fe

A la segunda fue la vencida. La semana pasada pude al fin conocerle.

Jaume Vives Vives se ha hecho famoso por el Balcón de la calle Balmes, el de "la Resistencia", y como portavoz de Tabarnia, ese espejo bien humorado de denuncia del nacionalismo separatista y sus incongruencias. Pero Jaume es mucho más un defensor de los cristianos perseguidos en Oriente Medio y un profeta para los cristianos adormecidos de occidente. Por esto segundo vino a Granada, para presentar su documental "Guardianes de la fe"*, un relato impactante de la expulsión de los cristianos iraquíes de Mosul, Quaraqosh y el resto del valle de Babilonia en 2015, por el Daesh y la complicidad de sus vecinos musulmanes. El documental relata, vía testimonios, el sufrimiento de estos cristianos, que lo pierden todo -muchos hasta la vida- por no abjurar de su fe. Cuando se han quedado sin nada, lo tienen todo en Dios: por eso no pierden la esperanza y, lo más asombroso, pueden perdonar.

Que Vives, católi…