Antonio Alonso, ex juez de paz de Pinto (Madrid) se ha hecho famoso por su negativa a oficiar matrimonos entre personas del mismo sexo. Explicó sus motivos en una conferencia reciente, en la que expuso su impactante testimonio. Con personas así sí se puede cambiar el mundo.
"Entendí clarísimamente que lo que tenía que hacer era dimitir."
"Tomé posesión del cargo en abril y en septiembre me hicieron una entrevista para dar a conocer un poco a nivel local la figura del juez de paz a la gente de Pinto. Y antes de hacer la entrevista yo medité una cosa: en julio se aprobó la ley de matrimonios homosexuales y hubo un gran revuelo; el Senado introdujo una cláusula para la objeción de conciencia para aquellos que no estuvieran de acuerdo y el Congreso la vetó, la borró, así que quedó claro que o todo el mundo acepta el matrimonio homosexual como tal o el que no quiera que se vaya. Yo cogí la parábola de los talentos y dije: Señor, cuál es el servicio que te puedo prestar hoy. Pues manifestar claramente que tú estás en contra de esa ley, en contra de llamar a esa ley matrimonio, porque matrimonio es otra cosa.
Llegó la entrevista y se lo dije. No me lo preguntó ella, saqué yo el tema. Pienso que es inconstitucional y no estoy dispuesto a colaborar con esto. Se armó un revuelo en Pinto que todos conocéis, muchas dificultades, porque muchas veces cuando uno quiere ser coherente con lo que Jesucristo dice, con lo que la Iglesia enseña, vienen dificultades, muchas veces internas, de no poder, de sentirse pequeño, pero también externas".
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"Tomé posesión del cargo en abril y en septiembre me hicieron una entrevista para dar a conocer un poco a nivel local la figura del juez de paz a la gente de Pinto. Y antes de hacer la entrevista yo medité una cosa: en julio se aprobó la ley de matrimonios homosexuales y hubo un gran revuelo; el Senado introdujo una cláusula para la objeción de conciencia para aquellos que no estuvieran de acuerdo y el Congreso la vetó, la borró, así que quedó claro que o todo el mundo acepta el matrimonio homosexual como tal o el que no quiera que se vaya. Yo cogí la parábola de los talentos y dije: Señor, cuál es el servicio que te puedo prestar hoy. Pues manifestar claramente que tú estás en contra de esa ley, en contra de llamar a esa ley matrimonio, porque matrimonio es otra cosa.
Llegó la entrevista y se lo dije. No me lo preguntó ella, saqué yo el tema. Pienso que es inconstitucional y no estoy dispuesto a colaborar con esto. Se armó un revuelo en Pinto que todos conocéis, muchas dificultades, porque muchas veces cuando uno quiere ser coherente con lo que Jesucristo dice, con lo que la Iglesia enseña, vienen dificultades, muchas veces internas, de no poder, de sentirse pequeño, pero también externas".
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Comentarios
Recuerdo una entrevista el ínclito Indro Montanelli en los albores de esta democracia, el entrevistador le pedía un consejo para los españoles de los 70: "que miren atentamente lo que hacemos en Italia... y que hagan todo lo contrario".
Es lo que recomiendo a los iberoamericanos: por favor, mirad atentamente lo que hacemos en España... y haced todo lo contrario.
Tu argumento es el que emplearon en su defensa los jueces nazis en el juicio de Nuremberg (el argumento positivista), y sin embargo fueron condenados con argumentos iusnaturalistas, es decir, de que hay principios de Derechos Humanos que están por encima de las leyes aprobadas legalmente.
Un saludo,