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El Papa y los preservativos (y yo)

Sigue la campaña de insultos al Papa por la cuestión de los preservativos. "El Papa es un sinvergüenza y un irresponsable", dice Lille Skvat en un comentario a mi entrada anterior. Ella misma se descalifica: insultos, ningún argumento.

A las opiniones dominantes les pasa eso, se instalan en la verdad incontrovertible y cuando se las contraviene no son capaces ni de replantearse, ni de argumentar, por eso recurren a la violencia.

Curiosamente, a todos estos furibundos discípulos de Malthus y defensores de los intereses de las multinacionales farmacéuticas se les ha pasado comentar la verdadera bomba del viaje del Papa a África. Está en el documento de trabajo que ha entregado a los obispos para preparar la próxima asamblea sobre ese continente:

"La multinacionales continúan la invasión gradual del continente africano, para apropiarse de sus recursos naturales. Aplastan a las compañías locales, adquieren millares de hectáreas, expropiando de sus tierras a los habitantes con la complicidad de los dirigentes africanos. Además, provocan un daño grande al medio ambiente y destruyen lo creado, todo lo que inspira nuestra paz, nuestro bienestar y nuestra armonía".
Aún espero oír el clamor de los antiglobalización, de los ecologistas, de los columnistas de guardia, de Lille Skvat y los fans de su blog. Nada, silencio. Si no es para insultar al Papa, silencio.

Respecto a nuestro tema, es bastante sencillo, el sida se expande por la promiscuidad sexual, la promiscuidad es un comportamiento irresponsable (este sí es irresponsable, no el Papa); pero en lugar de cambiar el comportamiento de riesgo, que es lo que se hace con TODAS las demás epidemias, repartimos condones, que fomentan la promiscuidad, y por tanto, el sida.

En efecto, los gobernantes, el FMI y demás mafias internacionales, gente como Lille Skvat, son "responsables", muy responsables de todas esas muertes.

Comentarios

javier ha dicho que…
Quizá el Papa sea el único líder mundial que se siente responsable ante Dios y que, sin vergüenza y sin miedo, presta su voz a los oprimidos. Cuanto más dialogante, razonable y, hasta sonriente, se muestra, más intolerable se vuelve su voz. Le agradezco esta entrada tan clara y tan amable.
Javier, creo que tienes razón, eso es lo que pasa. Te agradezco que consideres mi entrada "amable", porque me cuesta mucho no reaccionar por las bravas, y siempre pienso que al final dejo un tanto de ira en lo que escribo. Percibo mucha agresividad en los que combaten a la Iglesia, y corremos el peligro de que se nos pegue.

Luisa, ese país es Uganda, y hay alguno más que ahora no recuerdo; lo harían muchos más; pero les chantajean: para recibir ayudas internacionales, les obligan a aplicar las políticas de "salud reproductiva" (o sea, control de natalidad, aborto, contracepción, condones, etc.).
Respecto a la industria que mencionas, desearía que el Papa diese el visto bueno al preservativo; pero como no lo consiguen, quieren que al menos calle, como dices.
Un saludo.
Anónimo ha dicho que…
jajajajajajaja..., es divertido leeros, vivís en otro mundo, en los mundos de yupi...