Ir al contenido principal

Entre los dos siglos

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE AMANDO DE MIGUEL “ENTRE LOS DOS SIGLOS”, EN EL TEATRO MIRA DE POZUELO DE ALARCÓN, EL DÍA 11 DE ENERO DE 2006, POR BLAS CAMACHO ZANCADA

“… El pensamiento dominante es el conjunto de fuerzas económicas y culturales que se dicen progresistas y que controlan el grueso de los medios de comunicación en su más amplio sentido. El “pensamiento dominante” ha llevado a que el Gobierno socialista actual (su caracterización más visible) se contamine de un extraño complejo de Penélope, por el que haya que deshacer todo lo que hizo el PP en el Gobierno. Esa obsesión desplaza la ejecución de muchas reformas necesarias. Por cierto, la tal Penélope (la mujer de Ulises, no la actriz) está muy lejos de comprender el símbolo de la fidelidad conyugal, con el que ha pasado a la leyenda.

Digo pensamiento, mejorando lo presente, porque se despliega un ramillete de ideologías disparatadas. Se expresa a través de palabras huecas y sesquipedálicas con el acento tónico en la primera sílaba: solidaridad, multiculturalismo, antiglobalización, alianza de civilizaciones. Al final, todo es simplicísimo: se trata de oponerse a los Estados Unidos y en general a los valores consagrados de la cultura occidental. Parece una idea suicida. Peor, es una idea cretina. Pero es la que domina en los cuarteles intelectuales. Con lo que nos ha costado ingresar en el club de “los aliados” (las democracias establecidas), y ahora nos fascinan otra vez las dictaduras y los populismos. Bueno, fascinan a nuestro Gobierno. Siempre hay un lelo que, con sonrisa beatífica, se siente encandilado al ver las circunvoluciones que dibuja la trayectoria del vuelo del moscardón”.

Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…

Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…