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El engaño Da Vinci

Lo que faltaba, por si no tuviéramos bastante con Brown y compañía, el "plagiado" Baigent se descuelga ahora con gilipolleces XXL del tipo "Los evangelios son teológicos, no históricos. No tenemos nada, nos movemos entre hipótesis y conjeturas" o "La Biblia es extravagante. Carece de cualquier prueba, es inconsistente e inverosímil, contiene la versión más increíble de la vida de Jesucristo".

Quizá con esto está tratando de sacar unos euros que le ayuden a pagar los gastos del juicio contra Brown; aunque seguro que la editorial de sus libros (estos sí verdaderamente extravagantes, inconsistentes, inverosímiles e increíbles) le ayudará un poco: Brown y Baigent comparten editora.

Para un poco de claridad, la siguiente reseña de un libro recién aparecido:


¿Los cuatro evangelios o los evangelios gnósticos?
La gnosis en calderilla y los millones en caja
ACEPRENSA 048/06, 03-05-2006

"El Código Da Vinci" intenta hacer creer al lector que le está descubriendo hechos y doctrinas, ocultados por la Iglesia, y que se encuentran en textos de la primitiva comunidad cristiana. En el libro "El engaño Da Vinci", recientemente publicado por Ediciones Palabra, Mark Shea y Edward Sri, responden a 100 preguntas relacionadas con estos temas. Reproducimos algunas sobre los evangelios.

— "El Código Da Vinci" dice que los Manuscritos del Mar Muerto y los de Nag Hammadi –no los libros del Nuevo Testamento– son "los primeros documentos cristianos". ¿Es cierto? En cualquier caso, ¿qué son esos escritos?

— Este es un ejemplo más de cómo "El Código Da Vinci" no ofrece los más básicos hechos históricos ciertos. Los Manuscritos del Mar Muerto no son en absoluto documentos cristianos... ¡son judíos! Se trata de una colección de unos 850 manuscritos de un grupo de antiguos judíos conocidos como los esenios. Esta secta de ascetas vivía en Qumran, cerca del Mar Muerto, entre el siglo II a.C. y el primer siglo d.C. y los manuscritos fueron hallados en una cueva de esa zona en 1947. Ni se encontraron allí documentos cristianos, ni los documentos del Mar Muerto mencionan a Jesús o al cristianismo. Son textos enteramente judíos. (...)


Los documentos de Nag Ham-madi fueron encontrados en 1945 cerca de la ciudad de Nag Hammadi en Egipto. Constan de una serie de más de cincuenta textos [escritos en copto –la lengua egipcia hablada por los cristianos de Egipto y escrita con caracteres griegos–, que son traducciones del griego] y representan la mayor y más importante colección de escritos gnósticos. Venerados en "El Código Da Vinci", estos documentos contienen muchas ideas gnósticas que no aparecen en los primeros documentos cristianos.

Los expertos opinan que la mayoría de los documentos de Nag Hammadi son copias de textos originales escritos en los siglos III y IV, aunque hay quien opina que algunos de esos textos pueden datarse lo más pronto en el 150 d.C. No obstante, incluso aceptando esta primera fecha, el año 150 es muy posterior a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Prácticamente, todos los estudiosos –cristianos y no cristianos– reconocen que el Nuevo Testamento fue escrito durante el siglo I, con algunas Cartas de Pablo fechadas entre los años 50 a 100 d.C., antes de los primeros textos de Nag Hammadi. Por lo tanto, los manuscritos de Nag Hammadi no son los "primeros documentos cristianos", pues han pasado generaciones después de los escritos de Pablo y de los Evangelios.

— Sin embargo, "El Código Da Vinci" afirma que se tomaron en cuenta "más de ochenta evangelios" para el Nuevo Testamento, y que únicamente se eligieron los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. ¿Es cierto?

— Brown intenta hacer creer a sus lectores que los gnósticos y otros grupos escribieron alrededor de ochenta "evangelios" diferentes, y que esos evangelios rivalizaron con los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Pero no hubo cerca de ochenta "evangelios" flotando alrededor de la primitiva Iglesia. Limitémonos a estudiar los manuscritos de Nag Hammadi, (...) que constan de solo cuarenta y cinco títulos. Y de esos cuarenta y cinco, únicamente cinco reciben, en realidad, el título de "evangelios".

Además, durante el primer siglo después de los apóstoles, la Iglesia ya había reconocido los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan como escritos acreditados, inspirados por el Espíritu Santo, y parte del Canon del Nuevo Testamento. Por ejemplo, antes del 125 d.C., cuando un obispo de la Iglesia primitiva llamado Papías describe el modo en que los apóstoles le han transmitido las palabras y los hechos de Jesús, menciona tres de los evangelios del Nuevo Testamento (Mateo, Marcos y Juan), pero ningún evangelio gnóstico. Asimismo, cuando, en el 170 d.C., Taciano recopila los distintos evangelios en un texto armonizado, sintetiza los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, pero ningún evangelio gnóstico. A finales del siglo II el cuádruple evangelio está ampliamente asentado en la tradición cristiana, hasta el punto de que, en el 170 d.C., Ireneo escribe que los cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son unos hechos tan asentados como las cuatro esquinas del mundo y los cuatro vientos. (...) "El Verbo... nos ha dado un Evangelio en cuatro formas, compenetrado de un solo Espíritu" ("Adversus haereses", III).

— No había oído hablar de los evangelios gnósticos hasta que leí "El Código Da Vinci". ¿Acaso los ha mantenido en secreto la Iglesia católica?

— "El Código Da Vinci" intenta hacer creer a sus lectores que están conociendo un gran secreto guardado para el público; es decir, que aquellos evangelios alternativos de la primitiva cristiandad habían sido descubiertos, pero ¡la Iglesia católica no desea que los conozcas! No obstante, la realidad es que el descubrimiento de los manuscritos de Nag Hammadi es una noticia pasada que, hace décadas, atrajo la atención de los medios. Poco después de su descubrimiento en 1945, los textos fueron accesibles al público en general. En 1959 apareció la traducción inglesa del Evangelio de Tomás. Y esos documentos llamaron aún más la atención a finales de 1970, cuando se publicó la primera traducción íntegra de "The Nag Hammadi Library", y las ideas que contenían esos documentos fueron popularizadas en 1979 en el libro de Elaine Page "The Gnostic Gospels". ¡No hay secretos! El interés público por los documentos de Nag Hammadi es más antiguo que la música disco. Dirígete a una librería y encontrarás una copia de esos textos. Incluso puedes leer los documentos de Nag Hammadi "on-line" en la Gnostic Society Library.

Comentarios

frid ha dicho que…
Buen libro. Muy sencillo porque es sencillo el montaje a desmontar. Las mentiras burdas no requieren más. Pero, como creo que está hecho para católicos y protestantes, deja una incógnita en quienes causaron la muerte de esas 50.000 brujas. Que es claro que más del 90% están en el otro lado. Así habría quedado más claro que la cifra contra los católicos de 5 millones es más patraña todavía.
cambiaelmundo ha dicho que…
Tienes toda la razón, sobre todo cuando la leyenda negra es un invento protestante: ellos se cepillan a la gente y a nosotros nos cargan el mochuelo.

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