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Ante la “epidemia” del Código

(Omitimos “da Vinci”, por respeto a la grandeza del artista, manipulado para la ocasión)
Artículo escrito por Barto Menchén.


Un grupo de profesores preocupados por la tolerancia, la convivencia pacífica y la higiene mental, avisan al potencial espectador de los posibles riesgos que corre si, instalado cómodamente en su butaca, se embarca en el viaje que le propone el “Código”.

¿Es cierto que la película puede influir negativamente en el espectador?
Sí. Si usted forma parte del grupo de riesgo puede quedar dañado intelectual y sicológicamente.

¿Quiénes forman parte de ese grupo de riesgo?
Los que presentan algunos de los siguientes rasgos expuestos a continuación; hemos añadido los riesgos que les acompañan.

A) Rasgo: personas crédulas, con poco sentido crítico, a las que cuesta distinguir la ficción de la realidad.
Riesgo: es posible que al ver la película aumente la dificultad para distinguir lo real de lo inventado. En la película hay unas cuantas cosas reales(los cuadros en que se apoya y los lugares en que se desarrolla) pero el modo en que se presentan e interpretan es fruto de la invención y de la imaginación. Realidad y ficción están pasadas por la batidora y es muy laborioso volverlas a separar a partir de la papilla resultante. La papilla es fácil de tomar, pero produce problemas de digestión y empacho mental .

B) Rasgo: personas que sufren anorexia histórica y cultural por falta de alimentación.
Riesgo: sus lagunas sobre la historia de la Iglesia y de Occidente, sobre la diferencia entre evangelios apócrifos y canónicos, sobre Leonardo da Vinci…se rellenarán con errores y se cumplirá una vez más que “a menor grado de información mayor posibilidad de manipulación”. Tomar medicación equivocada es peor que no tomar ninguna.

C) Rasgo: personas apasionadas por lo “secreto” y “oculto”. Piensan que alguien tiene la llave maestra que abre todas las puertas de la realidad, y que a ellos les van a dar una copia. Tendentes al esoterismo (lo oculto) y al “gnosticismo” que sostiene que la salvación llega por el conocimiento (gnosis) y no por la redención. No hace falta luchar, sino conocer; y esa es una propuesta fácil de aceptar porque es cómoda de cumplir.
Riesgo: pensar que la fantasía engloba y aclara la realidad porque es una realidad de tipo superior, cuando lo cierto es que la fantasía es todo menos “realidad”. La fantasía puede ayudarnos a penetrar en la realidad, pero esta es mucho más rica y luminosa; y si descubrimos la luz que hay en ella, se disipan las sombras tenebrosas que, a veces, puede crear la imaginación. La realidad juzga a la imaginación y no al revés.

D) Rasgo: personas con fobias o resentimiento contra la Iglesia Católica, o más en general contra cualquier iglesia cristiana.
Riesgo: consumiendo productos como esta película, una fobia o resentimiento leve, que pudiera tener una fácil curación, puede degenerar en odio o intolerancia severa.

¿Y si uno no es crédulo, ni ignorante, ni esotérico, ni presenta ningún tipo de alergia a lo católico?

Entonces, probablemente, saldrá indemne de la proyección.
Pero, ¿no podría usted emplear el dinero de la entrada para ayudar a algún programa de desarrollo y formación para los más necesitados? . A fin de cuentas, ellos no tienen culpa de su ignorancia; y sin embargo, pueden sufrir el contagio de epidemias como esta, que se extienden con su contribución a la taquilla, haciendo cada vez más ricos a los que las difunden.

O ir a ver otra película...

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