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Los Colegios Mayores y la Universidad de Granada

Colegio Mayor Albayzín
DECEPCIÓN es la palabra. Ante ayer fuimos convocados los Colegios Mayores (CCMM) y las Residencias Universitarias (RRUU) a una reunión con la nueva Vicerrectora del nuevo vicerrectorado de "Responsabilidad Social, Igualdad e Inclusión", Dª Teresa Ortega.

La primera sorpresa era que se convocara conjuntamente a CCMM y RRUU, como si fueran cosas básicamente iguales, cuando los CCMM son mucho más que meras residencias. La segunda es que lo hiciera la responsable de este nuevo -y extraño- vicerrectorado, cuando hasta la fecha los CCMM dependían del de Estudiantes. La reunión no hizo más que refrendar nuestros peores presagios.

Es cierto que los tiempos del equipo de gobierno del ex Rector González Lodeiro han sido los mejores que conozco para los CCMM, después de una experiencia de casi 30 años repartidos entre dos universidades de calibre como la de Barcelona y la de Granada. No se podía esperar que mejoraran; pero sí que se mantuviera lo logrado.

Pero el nuevo equipo recién elegido de Dª Pilar Aranda, ha demostrado torpeza e ignorancia. Torpeza al presentar hechos consumados sin escuchar antes a los CCMM. Ignorancia porque los cambios demuestran un desconocimiento total de la naturaleza y la labor universitaria de los CCMM, indigna de una universidad que va camino de celebrar 500 años de vida y que es la segunda de España -quizá del mundo- en número de Colegios Mayores, uno de los cuales tiene casi 400 años.

La decepción alcanza al coordinador del Centro de Coordinación de CCMM y RRUU -que es a su vez director de uno de los colegios mayores-, que ya ocupaba el puesto con el rectorado anterior, porque desprende la impresión de que no ha defendido adecuadamente el lugar y la importancia de los CCMM en nuestra universidad.

Se hace depender a estos centros universitarios de solera multi centenaria de un vicerrectorado que es un cajón de sastre, a la cola de las políticas de igualdad, inclusión, actividades solidarias, comedores y no sé qué más retales, a falta de ver la web prometida del vicerrectorado. Dª Teresa Ortega trató de vestir la mona de seda; casi más patético fue la defensa del despropósito que hizo el coordinador al enumerar las ventajas económicas y jurídicas de los CCMM: esas ventajas, que los asimilan en parte a facultades y escuelas, obedecen a su valor añadido y deberían ir acompañadas de un trato consecuente, en el organigrama de la Universidad -y en la página web, dicho sea de paso-.

En el fondo subyace el prejuicio de considerar a los CCMM como poco más que meros alojamientos. Yo, que quería comentar con el coordinador dos ideas para avanzar en la mejor consideración de los CCMM (mejorar posicionamiento en la web de ugr y crear la marca "Colegio Mayor"), tuve que callar y confiar en que los directores de CCMM sepan reconducir en lo posible el retroceso que hay sobre la mesa. Para empezar, si la Apertura de curso conjunta de CCMM va a hacerse con RRUU, que no cuenten con mi asistencia.

No tengo nada contra las RRUU; es más, si algunas quisieran ser CCMM me parecería estupendo; pero para ser un CCMM hay que trabajar mucho más. El apartado alojamiento es una parte pequeña de la actividad de un Colegio Mayor, importante, pero pequeña.

En resumen: los CCMM están mal situados en este vicerrectorado; está mal la asimilación con las RRUU; no debe haber actos académicos conjuntos de Colegios y Residencias ni reuniones, Por no mencionar esa petición de la vicerrectora de que evitemos las novatadas, y que si no podemos, "que sean simpáticas": nos hemos adherido a un propósito para acabar con las novatadas absolutamente.

Esto es lo que tengo que decir, brevemente, sobre lo que escuché en la parte de la reunión a la que asistí; en la que tuve tiempo de comprobar que la misma perplejidad y decepción asaltó a todos los directores de colegios mayores.



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