Ir al contenido principal

Reflexiones veraniegas: Ilegales

Ahora que ha acabado el verano, traslado algunas reflexiones que me han asaltado durante el tranquilo y soleado estío, mi época favorita del año, como corresponde a un Leo nacido en el Mediterráneo.

Una de las constataciones más preocupantes es el nivel de hiperregulación que hemos alcanzado en las sociedades posmodernas: todo está legislado y regulado, hasta el punto de que convendría revisar la máxima jurídica de que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento, porque ya es imposible incluso para los más versados conocer todas las normas de obligado acatamiento. De aquí el "Ilegales" del título, porque a poco que te despistas, caes en alguna ilegalidad que fácilmente lleva a una pesadilla, y aún sin despistarse.

Uno de los goces de este verano ha sido un largo rato de conversación con mi hermano, con la vista puesta en un mar levantisco, que nos había impedido navegar a motor y no daba para hacerlo a vela. Estando en esta situación meditabunda, contemplamos la aparición de un guardia municipal "de costa", algo inaudito en los tiempos en que éramos chavales y pateábamos esas mismas playas que se nos antojan salvajes, comparadas con las civilizadas de ahora, con su banderita azul, sus papeleras, sus duchas y sus boyas, sus vigilantes, en las que a uno le sacan del agua si hay demasiadas olas, le multan por ir sobre ruedas en el paseo marítimo y le obligan a soportar una enorme farola justo delante de la terraza. Prefiero aquellas playas de alquitrán y dunas a éstas.

El caso es que a la vista del guardia costero, mi hermano comenta que siendo lo lógico que así debiera uno sentirse más seguro y a gusto, no puede evitar pensar rápidamente en qué clase de ignota infracción puede estar incurriendo. Como avezado marino, con frecuencia topa con la intrincada regulación de la navegación de recreo, sobre la que no solo le advierte el servicio marítimo de la Guardia Civil, sino que ha tenido que soportar los toques de atención de las lanchas de la Cruz Roja. Porque esta es otra; con la hiperregulación crece, directamente proporcional, el Gran Hermano que todo lo ve, y se multiplican las "autoridades" vigilantes de la ortodoxia y las correspondientes cohortes delatoras.

Ahora comprendo el atractivo que para tantos tiene África.


Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…