Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad. Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén , que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió: D. José Antonio (i) con un amigo sacerdote "En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede s...
Comentarios
No iré a verla, no me interesan este tipo de peliculas "buscataquillas", que usan el tema religioso como gancho.
Saludos
Por otro lado, la cuestión de las posesiones diabólicas me parece evidente, en el Evangelio aparecen multitud de ellas, relatadas con la naturalidad de lo cotidiano en el tiempo de Jesucristo; Él, sus discípulos y muchos otros aparecen librando a pobres contemporáneos de las garras del diablo. La Iglesia Católica han mantenido siempre y mantiene un cuerpo especializado en el asunto: los exorcistas. Hay un libro reciente con los testimonios de uno de estos que reúne todas las garantías de seriedad (no recuerdo la ficha, si os interesa lo busco).
¿Cómo se compadece nuestra libertad con la posesión diabólica?
No he estudiado mucho esto, como tantos misterios, la Iglesia lo explica con sus "secundum quid", los "de alguna manera", que sirven para mantener las verdades (libre albedrío y acción diabólica), aún cuando no acabemos de entender cómo sucede.
Es parecido a lo que ocurre -"contrario sensu"- con la acción de la Gracia en nuestras almas (y esto sí lo he estudiado), que actúa realmente, pero sin violentar nunca nuestra libre voluntad, algo que tampoco sabemos explicar del todo.
Finalmente, quiero advertir de que hay gente que busca positivamente ser poseída por el diablo o que se pone a tiro con tonterías como el espiritismo, cultos satánicos y demás, que no son jueguecitos, porque el diablo existe, y aunque procura pasar inadvertido por cuestión de eficacia, no pienso que, soberbio como es, resista fácilmente la tentación de hacerse notar de vez en cuando, para fastidiar al incauto y al descreído.
Perdonad el rollo. No obstante, me parece que yo tampoco iré a ver esta peli...
Buena semana igualmente.