No cabe excusa, pero sí cabe mejor y menos sectaria información, en el caso de los abusos a niños internos en instituciones de acogida en Irlanda.
Diego Contreras lo explica muy bien en “El informe irlandés” (viernes, 22 de mayo de 2009), que reproduzco a continuación. Hay una información más amplia en ACEPRENSA.
"Voy a decirlo antes para evitar equívocos: un caso de abuso ya es demasiado. No es posible disminuir la importancia de lo que reporta el informe de la Comisión de investigación irlandesa sobre abusos contra niños. Al mismo tiempo, como se trata de un texto larguísimo (cinco volúmenes, 2.575 páginas), presumo que poca gente lo ha leído, incluidos la gran mayoría de los que han escrito sobre el tema en la prensa. Yo solo he leído el resumen sintético, que ocupa 30 páginas.
El informe se basa en el testimonio de 1090 personas y cubre desde 1914 hasta el año 2000, aunque el periodo más destacado es desde 1936. Se estudia la situación educativa de los internados irlandeses, masculinos y femeninos, llevados por congregaciones religiosas [no me queda claro si no existían de titularidad estatal]. El informe explica que usa el término abuso en su acepción más amplia: no se refiere solo a abuso sexual sino, sobre todo, a abuso físico (castigos, violencia), psicológico y, en general, dejadez, abandono, malas condiciones de vida, alimento, bajo nivel sanitario. El informe no incluye ningún nombre de víctimas ni de culpables, y no tiene una finalidad judicial. Lo que pretende es aliviar, con este reconocimiento, las penas de las víctimas y evitar que situaciones similares se puedan repetir en el futuro.
Del total de centros femeninos, se acusa a tres personas de haber cometidos abusos sexuales: las tres son laicas, trabajadores de los centros. En el caso de los centros masculinos: se mencionan abusos sexuales cometidos por 23 religiosos, de los que la mitad se concentran en dos de los doce centros de los que se ocupa el informe. Hay dos centros donde no especifica el número de religiosos implicados. En cuatro centros los abusos fueron cometidos no por los religiosos sino por residentes/colegiales de cursos superiores.
El resumen dice que "los testigos afirmaron haber sido sometidos a abusos sexuales por religiosos y por personal laico en las escuelas e instituciones y por co-residentes y otros, incluyendo profesionales, tanto externos como internos de las instituciones. También afirmaron haber sido abusados sexualmente por miembros del público en general, incluyendo trabajadores sociales, visitantes, empleados, familias de acojida”. Se denuncia, sobre todo, la ineficacia de los organismos públicos, y de la misma sociedad y las familias, pues todo parece indicar que muchos de los abusos eran conocidos. Se ve que que la depravación está más extendida socialmente de lo que se cree; el problema no es específico de los religiosos, aunque el foco mediático sólo se haya puesto en el clero. El examen de conciencia toca a todos".
Diego Contreras lo explica muy bien en “El informe irlandés” (viernes, 22 de mayo de 2009), que reproduzco a continuación. Hay una información más amplia en ACEPRENSA.
El informe se basa en el testimonio de 1090 personas y cubre desde 1914 hasta el año 2000, aunque el periodo más destacado es desde 1936. Se estudia la situación educativa de los internados irlandeses, masculinos y femeninos, llevados por congregaciones religiosas [no me queda claro si no existían de titularidad estatal]. El informe explica que usa el término abuso en su acepción más amplia: no se refiere solo a abuso sexual sino, sobre todo, a abuso físico (castigos, violencia), psicológico y, en general, dejadez, abandono, malas condiciones de vida, alimento, bajo nivel sanitario. El informe no incluye ningún nombre de víctimas ni de culpables, y no tiene una finalidad judicial. Lo que pretende es aliviar, con este reconocimiento, las penas de las víctimas y evitar que situaciones similares se puedan repetir en el futuro.
Del total de centros femeninos, se acusa a tres personas de haber cometidos abusos sexuales: las tres son laicas, trabajadores de los centros. En el caso de los centros masculinos: se mencionan abusos sexuales cometidos por 23 religiosos, de los que la mitad se concentran en dos de los doce centros de los que se ocupa el informe. Hay dos centros donde no especifica el número de religiosos implicados. En cuatro centros los abusos fueron cometidos no por los religiosos sino por residentes/colegiales de cursos superiores.
El resumen dice que "los testigos afirmaron haber sido sometidos a abusos sexuales por religiosos y por personal laico en las escuelas e instituciones y por co-residentes y otros, incluyendo profesionales, tanto externos como internos de las instituciones. También afirmaron haber sido abusados sexualmente por miembros del público en general, incluyendo trabajadores sociales, visitantes, empleados, familias de acojida”. Se denuncia, sobre todo, la ineficacia de los organismos públicos, y de la misma sociedad y las familias, pues todo parece indicar que muchos de los abusos eran conocidos. Se ve que que la depravación está más extendida socialmente de lo que se cree; el problema no es específico de los religiosos, aunque el foco mediático sólo se haya puesto en el clero. El examen de conciencia toca a todos".
Comentarios
Gracias por la pista.