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El cine y lo que el viento se llevó

Hace unos días leí que se cumplía el treinta aniversario del estreno de Alien, el octavo pasajero: ¡TREINTA AÑOS!

Esto quiere decir que fui a verla en el cine entre octubre y noviembre de 1979, con 18 años recién cumplidos y el carnet de conducir por estrenar. Recuerdo perfectamente esa noche, llevábamos días preparando la ocasión, gracias al entusiasmo de Marc Torné, compañero de clase (habíamos hecho COU juntos y entonces empezábamos la carrera de Derecho), que estaba fascinado por los dibujos y la estética de la película Marc es un extraordinario dibujante, además del tío más divertido que he conocido nunca-, fascinación que supo contagiarnos con los libros que había comprado sobre la producción de la cinta. Él quedó atrapado por el estilo de Hans Ruedi Giger y yo por el de Ridley Scott.

Esa noche, como digo, mi padre accedió a que me llevara su flamante SEAT 1.430 FU azul, y como en la Nostromo, con algún que otro susto en las calles de varios carriles del Ensanche barcelonés y la emoción a flor de piel, nos trasladamos a no recuerdo qué cine para sumergirnos en una totalmente nueva y grasienta versión de los viajes espaciales, más inquietante y terrorífica que ninguna. Creo que íbamos cuatro, no recuerdo; pero seguro que todos volvimos a casa con un alien incubando dentro.

Hace años vi la primera secuela de Alien; y hace menos, de rebote, la segunda: ninguna vale un pimiento al lado del original, y menos aún al lado del original visto en 1979, con 18 añitos.

Ayer encontraron muerto a David Carradine, mejor dicho, Kung Fu, Pequeño Saltamontes. Kung Fu fue una de mis series de televisión de culto, que dicen ahora. Esto me ha puesto nostálgico, los plumazos son ya de tres décadas a la que te descuidas.

Kung Fu ha muerto, Alien sigue colonizando naves tratando de llegar a La Tierra.

Ars longa, vita brevis.

Comentarios

Eugenio M. Olivares-Merino ha dicho que…
Gran entrada, Alberto, gran entrada. Lo primero, porque me has "quitado" la ocasión de escribir de "Alien" en mi Blog, pues está entre mis películas favoritas. Hace unas semanas, lo hice sobre de "Blade Runner", también de Scott, y quería dejar pasar algún tiempo. Me ha gustado lo de "estética grasienta". No digo más, que me pierdo.
En segundo lugar, no sabía lo de David Carradine, y como a ti, me gustaba mucho Kung Fu. Los viernes por la noche era un maratón televisivo, el único de la semana en mi casa: El Hombre y la Tierra; Un, Dos, Tres; y Kung Fu. El caso es que yo nunca le vi rasgos orientales, pero mi madre decía que sí. Su sombrero, un zurrón y la manta para dormir.
Gracias
cambiaelmundo ha dicho que…
No te cortes, escribe sobre Alien; seguro que es muy interesante lo que cuentes.

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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

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Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…