Ir al contenido principal

Ley del aborto

Se aproxima la guadaña de la conversión de la "ley de indicaciones" en "ley de plazos" del aborto. Por eso, los obispos españoles ha vuelto a expresar su ya más que conocida posición sobre el tema, y han recordado a los católicos que no pueden votar a favor de la nueva ley sin dejar de ser gravemente incoherentes, porque graves son las consecuencias.

También ha vuelto a sonar la repetida cantinela de los laicistas de guardia, en este caso gobierno, partido socialista y partido comunista: que los obispos tienen derecho a opinar sobre el aborto, PERO que las leyes las aprueba el Congreso y no la Conferencia Episcopal, por lo que deben ser respetadas sus decisiones.

Dicho así, lo de los laicistas, parece de perogrullo; PERO hay que saber traducir. Lo que quieren decir es que no pueden negar el derecho de nadie a opinar sobre lo que sea -no aún, al menos-; PERO la verdad, lo bueno, lo democrático y lo justo es lo que aprueba el Congreso, y no existe nada anterior o superior que sirva de criterio de referencia que pueda desligitimarlo -siempre que el Congreso apruebe lo que dicten ellos, claro-.

Dicho en román paladino: vale, señores obispos, ya lo han dicho, ahora dejen de fastidiar y dedíquense a decir Misa.

Comentarios

alejops ha dicho que…
Perfecta tu traducción. Como nos presentan sólo la primera versión, la mayoría de la gente la repite como loros. Pero lo que quieren decir es lo segundo.

Los mismos que, con tal de meterse con la Iglesia, en otro tiempo la criticaban por no abrirse a los problemas sociales, ahora dicen que la Iglesia se tiene que dedicar sólo a "la devoción". Se contradicen y, así, demuestran lo frágil de su posición. Pues no señor, la Iglesia DEBE hablar.
cambiaelmundo ha dicho que…
Ya sé que a ti no te hacía falta "traducción"; pero tanto hablar con eufemismos, al final el mensaje va calando en la gente, por vía indolora.

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…

Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…