
La presencia del Niño Jesús en el Belén, mal que le pese a los laicistas, multiplica por infinito la percepción de la perversidad del aborto.
Hay sitios dedicados a mantener despiertas las conciencias ante este genocidio de los más débiles entre los débiles, como la excelente e impactante bitácora abortoyverdad; pero para días como estos, prefiero celebrar la vida, y qué mejor que hacerlo a ritmo de rap.
Comentarios
Feliz Navidad!
Spanien11m / Das Gretchen