
Me gusta especialmente esta fiesta, por los regalos, naturalmente; pero también por lo que significa, por la Manifestación de Dios a los gentiles, y por la humildad de los Poderosos y Sabios de la Tierra, arrodillados ante el Todopoderoso encarnado en un recién nacido, ofreciéndole los dones creados a su Creador.
Divinas y humanas paradojas.
Y que os gusten los regalos.
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