EL FORO DE INTERECONOMÍA. Martes, 17 de enero 2006
No es el nombre de ningún coche, es una vieja revista “cristiana” que ha cambiado la imagen para salir a los kioscos. Hablar hoy del Reinado Social de Cristo les parece demasiado incorrecto y por eso han optado por las siglas, RS21, que creen que les hace muy modernos, aunque para ello deberían dejar el eterno y apolillado jersey de cuello vuelto.
Vuelven los progres disfrazados de cristianos, en plan “yo amo a Jesús-Ché Guevara” y caminando al ritmo insufrible y ñoño de los acordes de los sesenta. Apestan a naftalina, se emocionan con el curilla rojete de “Cuéntame” y se pusieron a llorar cuando desde el famoso balcón se pronunció el nombre de Ratzinger. Porque, para RS21, Benedicto XVI es un papa “ultraconservador” que no está capacitado para promover las reformas que necesita la Iglesia en relación, por ejemplo, con el control de la natalidad, y porque, según ellos, al Papa le pesa más “la visión gerocrática de los señores del Vaticano”. También le acusan de “machismo y homofobia”.
Estos nostálgicos de lo cristianohippie, tampoco están de acuerdo con el Compendio del Catecismo. No les gusta “la imposición de un catecismo único”, entre otras cosas porque les pone más difícil el seguir contaminando. Respecto a la homosexualidad están, por supuesto, en contra de prohibir que los “gays” accedan a los seminarios y creen que los documentos del Vaticano discriminan a este colectivo.
Apuestan por el uso del preservativo y, en cuanto a la clase de Religión, se desmarcan de las manifestaciones abogando por “no condenar a los niños a memorizar un poco ameno y anacrónico catecismo”.
En fin, lo mismo que podemos leer en cualquier panfleto progre, la misma línea de desgaste que marca El País respecto a la Religión Católica. Lo único extraño es que la Conferencia Episcopal apoya con su publicidad esta publicación, en la que también colabora el Cardenal Amigo.
¿Volvemos a los cutres sesenta? No creo, son sólo los restos del humillo aquél, mefítico, del que hablaba Pablo VI. ¿Tendremos el valor de ventilar, o seguimos con el complejo?
NADA DE COMPLEJOS: ¡VENTILEMOS! (digo yo).

Vuelven los progres disfrazados de cristianos, en plan “yo amo a Jesús-Ché Guevara” y caminando al ritmo insufrible y ñoño de los acordes de los sesenta. Apestan a naftalina, se emocionan con el curilla rojete de “Cuéntame” y se pusieron a llorar cuando desde el famoso balcón se pronunció el nombre de Ratzinger. Porque, para RS21, Benedicto XVI es un papa “ultraconservador” que no está capacitado para promover las reformas que necesita la Iglesia en relación, por ejemplo, con el control de la natalidad, y porque, según ellos, al Papa le pesa más “la visión gerocrática de los señores del Vaticano”. También le acusan de “machismo y homofobia”.
Estos nostálgicos de lo cristianohippie, tampoco están de acuerdo con el Compendio del Catecismo. No les gusta “la imposición de un catecismo único”, entre otras cosas porque les pone más difícil el seguir contaminando. Respecto a la homosexualidad están, por supuesto, en contra de prohibir que los “gays” accedan a los seminarios y creen que los documentos del Vaticano discriminan a este colectivo.
Apuestan por el uso del preservativo y, en cuanto a la clase de Religión, se desmarcan de las manifestaciones abogando por “no condenar a los niños a memorizar un poco ameno y anacrónico catecismo”.
En fin, lo mismo que podemos leer en cualquier panfleto progre, la misma línea de desgaste que marca El País respecto a la Religión Católica. Lo único extraño es que la Conferencia Episcopal apoya con su publicidad esta publicación, en la que también colabora el Cardenal Amigo.
¿Volvemos a los cutres sesenta? No creo, son sólo los restos del humillo aquél, mefítico, del que hablaba Pablo VI. ¿Tendremos el valor de ventilar, o seguimos con el complejo?
NADA DE COMPLEJOS: ¡VENTILEMOS! (digo yo).
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