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foto atarifa |
El jueves noche pasado pude compartir la cena de gala de la
Escuela de Verano que organiza cada año UNEFA, la central de las federaciones de las
Escuelas Familiares Agrarias (EFA) de España. Estaban representantes de las más de 20 escuelas, en el jardín del Palacio de los Córdoba, arranque de la cuesta del Chapiz.
Una cena deliciosa con más de un centenar de profesionales muy cualificados de la formación profesional del ámbito rural, sin la presencia de "autoridades", que allí no pintaban nada, porque no hacen más que poner dificultades. A los postres, al amparo de la Alhambra y el Generalife, y de una noche de verano deliciosa, se produjo un más que merecido
homenaje a Juan Robledo, durante muchísimos años secretario general de la federación de las EFA andaluzas y extremeñas, y pilar de la segunda ola de grandes personajes de la vida de estas escuelas, que el año pasado celebraron el 50 aniversario de la primera: el Centro de Promoción Rural de Córdoba.
Para saber más de las EFA, no hay más que leer el precioso librito de Pepe Asenjo "Una siembra fecunda".
El viernes por la mañana estuve al comienzo de las sesiones de ese día de la Escuela de Verano, de modo que pude escuchar al gran
Armando Segura, catedrático de Filosofía, articulista y, sobre todo, maestro pensador. Desgranó perlas como las siguientes:
"El individuo que quiere libertad absoluta tiene que enmudecer porque no puede comunicar"; "Nada es por azar, llamamos azar a nuestra ignorancia de las causas"; "La familia no es cuestión de ideología sino de biología".
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foto atarifa |
Tuve que marcharme para representar al
Colegio Mayor Albayzín, como vocal de su Patronato, en la
toma de posesión de la profesora Pilar Aranda como rectora de la Universidad de Granada. Del solemne acto hay crónicas más que abundantes por todas partes.
Solo quiero dar dos apuntes muy tangenciales de la ocasión. El primero es que habrá que pensar en poner las elecciones a rector de modo que la toma de posesión no caiga en julio, que hace mucho calor para andar con trajes académicos.
El segundo apunte es de más enjundia y el que da pie al título de esta entrada. En el capítulo de agradecimientos, la nueva rectora mencionó a su compañero, sus hijos y sus padres. No se a qué vino lo de "compañero", en lugar de esposo o marido.
Así como ella se refirió a sus padres, me imagino que sus hijos se verán obligados a partir de ahora a referirse a los suyos como "mi madre y su compañero". Salvo mejor explicación, la estulticia de lo políticamente correcto está alcanzando sus últimos estertores neuronales.
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