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No trabajamos

¿Cómo vamos a salir de la crisis si no trabajamos? Veamos un ejemplo.

Ayer, viernes 4 de enero, día laborable, mi hermana me envía un paquete a través de MRW, por WhatsApp me dice a las 19:07 que tendré que ir a buscarlo cuando me envíen un sms. Hasta aquí bien, solo queda saber si tendré que ir muy lejos a recogerlo.

20:39 del viernes 4 de enero, día laborable, recibo el anunciado mensaje de MRW. Todo magnífico: número de envío, teléfono para consultar horarios, advertencia de que debo llevar el DNI..., ¡y el local está muy cerca de casa! Como es tan tarde -las 20:39-, apunto recogerlo al día siguiente por la mañana, porque por la tarde seguro que está cerrado, y mañana es domingo, y el lunes no es laborable por traslado de la fiesta de Reyes, y tendría que esperar al martes...

Sábado cinco de enero, día laborable, al menos por la mañana, 11:00:


Era demasiado bonito para ser cierto, cerrado a cal y canto. Vaya. Investigo un poco  y compruebo que debería estar abierto:



Pero nada. Ya que estoy, llamo al teléfono de consulta de horarios, no vaya a ser que... Se lo imaginan, no responde nadie. No tendré el paquete hasta el martes, o eso espero: les tendré informados.

Comentarios

Francisco Ruiz ha dicho que…
Efectivamente y luego nos quejamos.

Sin embargo si bajo mañana domingo de reyes al chino se que estará abierto. Luego decimos que nos comen, que su no podemos competir en precios etc pero la cruda verdad es otra
Tampoco pido tanto, los chinos deberían descansar los domingos, como el resto de los mortales, por su bien y por no hacer competencia desleal; pero si es día laborable... Seguro que esa mañana de sábado el chino estaba abierto, como dices.
Por cierto, que se sepa, el martes por la mañana recogí el paquete sin novedad. El sábado hubiera sido lo suyo, y por eso se ha pagado; pero bien está lo que bien acaba.

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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

Mons. Javier Echevarría. Prelado del Opus Dei

El lunes 12 de diciembre fallecía en Roma el prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría. La noticia y los acontecimientos siguientes son noticia mundial. No lo es, porque no debe serlo, lo que cuento a continuación.

Recibí la noticia el mismo lunes por la noche, pocos minutos después de que aconteciera, y, tras comunicarlo a allegados y amigos, vinieron a mi memoria los días de mayo de 1996 en que tuve la suerte de vivir con él en la misma casa, en Granada. No es que parara mucho en casa, la verdad, porque siguió sin rechistar un plan de encuentros con grupos más o menos grandes de personas diseñado para acabar con cualquiera. Estas son las primeras cosas que quiero destacar: que se sometió al programa previsto por otros con total docilidad, sin pedir nada ni reservarse un minuto; que todo su interés era estar con las personas que querían verle -y eran miles- y a todas atendió con la máxima atención. Visitó la Alhambra porque le insistimos, pensando que le gustaría y que descansarí…

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…