Magnífica carta publicada en diversos medios.
Elegir la educación y la sanidad. No a imposiciones bananeras de Rodríguez
Señor director:
Los rancios comisarios políticos de mi lugar de trabajo no se ha leído la LOE, pues ni siquiera se lo ha propuesto. El se conforma con lo que le ofrece paternalmente el Estado, encarnado en el nefasto presidente Rodríguez. Pero los que no son fanáticos de una ideología quieren elegir: "busca, compara, y compra lo mejor. Hasta ahora solo los ricos pueden elegir la libertad y la calidad educativa.
"Nosotras parimos, nosotras decidimos" era el contenido de la más grande de las manifestaciones de la democracia española, pagada con el bolsillo de los asistentes, no con el sistema de otros de poner autobuses y bocadillo gratis. Los ciudadanos se consideran adultos y ya no se conforman con lo que el paternalismo del Estado les ofrece en educación o sanidad. Esos tiempos pasaron y los ciudadanos cultos y libres quieren elegir, y rechazan imposiciones de nadie. Y esto ya ocurre desde hace tiempo en el "corazón de Europa", Estados Unidos o Japón y también ya ha sucede en España. ¿A quién no le gusta elegir a su médico en base a su capacidad y a la confianza que le inspira? Antes se agradecían los servicios del médico, sea cual fuese. En educación también sucede eso. Los padres y madres quieren elegir y no se
conforman con los que les da el Estado a los dictados de paternal político, ya sea progresista, masón o de centro o católico.
Lo patético es que en España haya un Gobierno que pretende imponer un modelo educativo que cierra la libertad de elegir centro e ideario educativo. Con esa ley solo están conformes los progresistas que luego llevan a sus hijos a colegios privados o los atiborran de profesores particulares. Y esto es injusto.
Lo destacable es que donde más carencias educativas de libertad y de calidad, aunque el puesto escolar salga el doble de caro, es en los centros educativos estatales.
La educación y la sanidad publicas no necesitan enemigos, pues ya tienen a los "defensores" de lo público. Los demás solo queremos que en los estatal y en los demás ámbitos haya libertad y calidad para elegir. Así de simple.

Señor director:
Los rancios comisarios políticos de mi lugar de trabajo no se ha leído la LOE, pues ni siquiera se lo ha propuesto. El se conforma con lo que le ofrece paternalmente el Estado, encarnado en el nefasto presidente Rodríguez. Pero los que no son fanáticos de una ideología quieren elegir: "busca, compara, y compra lo mejor. Hasta ahora solo los ricos pueden elegir la libertad y la calidad educativa.
"Nosotras parimos, nosotras decidimos" era el contenido de la más grande de las manifestaciones de la democracia española, pagada con el bolsillo de los asistentes, no con el sistema de otros de poner autobuses y bocadillo gratis. Los ciudadanos se consideran adultos y ya no se conforman con lo que el paternalismo del Estado les ofrece en educación o sanidad. Esos tiempos pasaron y los ciudadanos cultos y libres quieren elegir, y rechazan imposiciones de nadie. Y esto ya ocurre desde hace tiempo en el "corazón de Europa", Estados Unidos o Japón y también ya ha sucede en España. ¿A quién no le gusta elegir a su médico en base a su capacidad y a la confianza que le inspira? Antes se agradecían los servicios del médico, sea cual fuese. En educación también sucede eso. Los padres y madres quieren elegir y no se
conforman con los que les da el Estado a los dictados de paternal político, ya sea progresista, masón o de centro o católico.
Lo patético es que en España haya un Gobierno que pretende imponer un modelo educativo que cierra la libertad de elegir centro e ideario educativo. Con esa ley solo están conformes los progresistas que luego llevan a sus hijos a colegios privados o los atiborran de profesores particulares. Y esto es injusto.
Lo destacable es que donde más carencias educativas de libertad y de calidad, aunque el puesto escolar salga el doble de caro, es en los centros educativos estatales.
La educación y la sanidad publicas no necesitan enemigos, pues ya tienen a los "defensores" de lo público. Los demás solo queremos que en los estatal y en los demás ámbitos haya libertad y calidad para elegir. Así de simple.
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