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Mucho más que una manifestación

Algunas reflexiones acerca del 12 N: mucho más que una manifestación
Eduardo Hertfelder. Presidente del Instituto de Política Familiar

Aunque todavía tengamos frescas las imágenes de la impresionante manifestación que vivimos ayer en Madrid por la libertad de educación, es necesario hacer, aunque sea a vuela pluma y de manera precipitada, una primera valoración de su significado.

Lo primero que tenemos que destacar es el número de gente y la creciente contestación social hacia la política regresiva del Gobierno. No voy a entrar ni en la “guerra de cifras” ni en la metodología de cálculo. Lo que en todo caso se puede constatar es que la cantidad de personas que salieron ayer a la calle fue impresionante y que superó la de la manifestación de junio por la familia. En aquella acudieron alrededor de un millón y medio de personas, en ésta, cerca de dos millones de personas, lo que evidencia el creciente descontento social hacia un Gobierno que actúa de espaldas a la sociedad y legisla con leyes regresivas para la familia, los padres y la educación. Este rechazo social es como una bola de nieve rodando cuesta abajo por la montaña y que está adquiriendo una magnitud increíble.

En segundo lugar, tenemos que hablar de una “reacción social” en toda regla, ya que en los últimos cinco meses se han producido tres grandes manifestaciones en contra de diversas aspectos de la política del Gobierno. Primero fueron las víctimas del terrorismo, después las familias y ahora la comunidad educativa y en todas ellas ha existido un gran respaldo social que hace pensar en un fenómeno mucho más amplio y general que la defensa de intereses sectoriales o puntuales.

En tercer lugar, el 12N ha sido la confirmación de que esa reacción social está tomando conciencia de su capacidad de movilización. Si el 18J marcó el “punto de inflexión” en una sociedad como la española poco acostumbrada a salir a la calle y que cuando salía lo hacía como “recurso al pataleo” ante situaciones irreversibles, el 12N se puede considerarse la “confirmación” de una nueva y diferente tendencia.

En cuarto lugar, el apoyo internacional a la movilización de la sociedad española ha sido mayor incluso que el del 18J. El fenómeno es importante:
la sociedad internacional, además de la española, ha tomado conciencia de los intentos de recorte de los derechos y libertades de los padres y las familias que se pretenden con la LOE y ha decidido apoyar y adherirse a la manifestación del sábado. Por otra parte, este apoyo representa la constatación de que la reacción internacional que se produjo en junio no ha sido pasajera sino que es firme y creciente.

En conclusión, el 12N ha venido a confirmar que ha nacido en España un movimiento social que está rompiendo moldes por su carácter proactivo, vertebrador, reivindicativo, renovador en sus ideas, que genera propuestas y alternativas realistas y coherentes. Un movimiento con un sano estilo combativo, que ha perdido el miedo y la vergüenza a la participación en la vida pública. Un movimiento audaz, capaz de las mayores empresas a todos los niveles, con sentido estratégico y que es consciente del impacto de su presencia en los medios de comunicación social y de la importancia política de la representación de miles de familias cuyos derechos está siendo sistemáticamente conculcados. Estas son las notas características del nuevo y plural movimiento social español que con la manifestación del sábado ha superado con sobresaliente “cum laudem” el examen de su liderazgo y representatividad."

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