Belén Langdon: una lectura personal

domingo, 18 de noviembre de 2012 ·

He dejado pasar un tiempo para remansar y contrastar esta entrada, porque puede no ser bien entendida. Para comenzar, declaro mi admiración por la demostración de auténtica fe y doy las gracias por la entereza de convicciones de la familia Langdon. Como prueba, recomiendo la impresionante entrevista en La Gacetade Alfonso Basallo a Borja Langdon, hermano de Belén, una de las cuatro chicas fallecidas en la avalancha de Halloween en el Madrid Arena.

Sentado lo anterior, como profesional dedicado a la opinión pública, he notado que las frases con que los Langdon y sus allegados han expresado sus sentimientos no son comprendidas en un contexto que ha dejado de ser cristiano, por muchas personas, por ignorancia, despecho, incapacidad o simple estupidez. He leído en prensa y redes sociales reaciones de incomprensión, burla e incluso violento e insultante rechazo.

Por ejemplo:

- Es voluntad de Dios. ¿Es voluntad de Dios que una chica de 17 años muera aplastada en una fiesta? ¿Qué clase de dios cruel es este?
Sí y no. Es voluntad de Dios que seamos libres y respeta esa libertad incluso cuando hacemos las cosas mal. Pero somos nostros los que nos aplastamos.

- Belén es de Dios. ¿Es un dios egoista que se lleva a las personas arrancándolas del lado de los que las quieren?
Otra vez, sí y no. Desde luego, Dios nos quiere infinitamente a cada uno; pero no quiere arrancarnos del lado de los que nos estiman; ahora bien, puesto que morimos, Él nos acoge (si no le rechazamos).

- Ahora ya está con Dios. ¡Ya tenemos a Belén en el Cielo. ¿No lo estaba antes?
Sí, lo estaba antes, porque Dios está siempre con cada uno; solo que ahora lo sigue estando, y mejor, mucho mejor. Nos alegramos por ella, no por nosotros.

- Tenemos un ángel en el cielo. ¿De qué sirve? ¿No es eso más que una ñoñería?
Un poco ñoño sí es. Además, Belén en el Cielo no es un ángel, sino una persona humana; en el Cielo tenemos un Ángel cada uno, conocido como el Ángel de la Guarda. Pero sí sirve que Belén interceda ante Dios por su familia, sus amistades, etc.; sirve y mucho, estamos muy necesitados de recomendaciones. Lo de las recomendaciones es bastante fácil de entender.

- Hay que aceptarlo. ¿Y dejar que sigan ocurriendo cosas así, que los responsables se vayan de rositas?
Aceptar quiere decir perdonar, quiere decir no buscar venganza, ni convertir la persecución de responsables en el objetivo de toda una vida, ni vivir con amargura el resto de la existencia. Aceptar no quiere decir, de ninguna manera, que no se quiera que se esclarezcan los hechos y, si es el caso, se aplique la ley.


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