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Shahbaz Bhatti: mártir del tercer milenio

El ministro de las Minorías paquistaní fue brutalmente asesinado hace unos días por su condición de cristiano, católico, para más señas. Reproduzco a continuación el testamento espiritual, publicado en Italia en el libro Cristianos en Pakistán. En las pruebas la esperanza (Cristiani in Pakistan. Nelle prove la speranza), Marcianum Press, Venezia.

"Me han propuesto altos cargos de gobierno y se me ha pedido que abandone mi batalla, pero yo siempre lo he rechazado, incluso poniendo en peligro mi vida. Mi respuesta siempre ha sido la misma: "No, yo quiero servir a Jesús como un hombre normal".

Este amor me hace feliz. No quiero popularidad, no quiero posiciones de poder. Sólo quiero un lugar a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi carácter, mis acciones hablen por mí y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me consideraría un privilegio el que, en este esfuerzo y en esta batalla por ayudar a los necesitados, a los pobres, a los cristianos perseguidos de Pakistán, Jesús quisiera aceptar el sacrificio de mi vida. Quiero vivir por Cristo y quiero morir por él. No siento miedo alguno en este país.

Muchas veces los extremistas han tratado de asesinarme o de encarcelarme; me han amenazado, perseguido y han aterrorizado a mi familia. Los extremistas, hace unos años, pidieron incluso a mis padres, a mi madre y a mi padre, que me convencieran para que no continúe con mi misión de ayuda a los cristianos y los necesitados, pues de lo contrario me perderían. Pero mi padre siempre me ha alentado. Yo digo que, mientras viva, hasta el último aliento, seguiré sirviendo a Jesús y a esta humanidad pobre, que sufre, a los cristianos, a los necesitados, a los pobres.

Quiero deciros que me inspira mucho la Sagrada Biblia y la vida de Jesucristo. Cuanto más leo el Nuevo Testamento, los versículos de la Biblia y la palabra del Señor, más se reafirman mi fuerza y mi determinación. Cuando reflexiono en el hecho de que Jesucristo lo sacrificó todo, que Dios envió a su mismo Hijo para redimirnos y salvarnos, me pregunto cómo puedo seguir el camino del Calvario. Nuestro Señor dijo: "Ven conmigo, carga tu cruz, y sígueme". Los pasajes que más me gustan de la Biblia dicen: "Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme". De este modo, cuando veo a personas pobres y necesitadas, pienso que detrás de sus rasgos se encuentra Jesús, que me sale al paso.

Por este motivo, siempre trato de ayudar, junto con mis colegas, para llevar asistencia a los necesitados, a los que tienen hambre y sed".

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Comentarios

Angelo ha dicho que…
Uno de los testimonios de fe que más me han impactado en este siglo. Realmente me sentí fuertemente interpelado al conocer su testamento espiritual.
Saludos
cambiaelmundo ha dicho que…
Realmente, porque solo en sus circunstancias aprecias el valor del compromiso, y piensas si el propio está a esa altura (u hondura).
Saludos.
las cosas claras ha dicho que…
Un ejemplo de coherencia frente a algunos políticos que abominan del cristianismo por estas tierras y que, no obstante, no tienen inconveniente en cambiar de parecer cada tres días para alcanzar el poder y las pelas del contribuyente.
cambiaelmundo ha dicho que…
Además, defendía a todas las minorías, no sólo las cristianas; y trabajaba por los más pobres y necesitados, sin distinción de credo. Hombres así dignifican la función política, tan degradada por tantos.
cambiaelmundo ha dicho que…
Además, defendía a todas las minorías, no sólo las cristianas; y trabajaba por los más pobres y necesitados, sin distinción de credo. Hombres así dignifican la función política, tan degradada por tantos.

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José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

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