Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad. Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén , que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió: D. José Antonio (i) con un amigo sacerdote "En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede s...
Elementos para el debate de ideas y la acción por el Hombre
Comentarios
En cuanto al sueldo... la inmensa mayoría dedica el dinero que gana a sobrevivir él y su familia; los que ganan más contribuyen con iniciativas benéficas según les parece a ellos.
Le animo a enterarse mejor, quizá descubra algo que le interese.
Gracias por colgarlo
Saludos.