
Antes de que Eluana Englaro se convirtiera en un caso de encarnizamiento mediático y de choque político, antes de que fuera una bandera de unos o de otros sobre el fin de la vida, hubo personas que sin hacer declaraciones la cuidaron durante 14 años. Y ahora que se acusa a la Iglesia católica en Italia de querer “imponer” sus convicciones sobre el derecho a morir, no está de más recordar que durante todos estos años ha estado al cuidado de unas religiosas, las Hermanas de la Misericordia, en la clínica Beato Luigi Talamoni, en Lecco.Ignacio Aréchaga, reflexiona en Aceprensa -sitio en el que hay una buena selección de textos sobre el caso-, sobre Las personas que cuidaron de Eluana.
Para los que gusten de una reacción más contundente, enlazo el original y arrebatado post de Leopoldo Silva Eutanasia o crimen consumado.
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