Ante la tiranía ideológica de EpC

martes 10 de junio de 2008

Retórica vacía


Estaba yo rumiando sobre esto cuando llega a mis manos el número de junio de la revista Nuestro Tiempo y, en él, el ensayo de Juan Fernando Sellés titulado Pensamiento en crisis, retórica en alza. Y es que desde hace unos días me pasmo y me asombro ante las repetidas muestras de virtuosismo retórico de nuestros gobernantesme refiero a los de España-, en particular de las del presidente en funciones, señor Rodríguez Zapatero.

Como es conocido, España sufre dificultades económicas, pero tranquilos, no hay crisis económica, no, sólo hay unadesaceleración. Vale, este eufemismo es ya veterano, como llamarregulación de empleo al despido de empleados; pero ¿qué me dicen de latransferencia parcial temporal reversible de caudal sobrante, en lugar detrasvase, puesto que los trasvases no son admisibles? Se ha llegado a afirmar que asíno se quita nada de agua al río.

Lo anterior no es nada comparado con lo de los últimos días. Ante ladesaceleración económica, el gobiernoha tomado medidas, y de no ser suficientes, tiene previstasotras medidas. ¿Cuáles?, no se sabe, porque reducir los impuestos ya han advertido que no es. Haymedidas, y elpesimismo no crea empleo: esto es lo que hay.

Como con esto no parece que haya suficiente para algunos sectores de población, el presidente ha manifestado solemnemente que el gobierno essensible a las dificultades, y que espera que todos los sectores seantambién sensibles, de forma que si protestasno eres sensible, y la culpa de lo que pase es tuya, porinsensible .

Por si faltara poco, al presidente del Banco Central Europeo va y se le ocurre decir que igual suben los tipos de interés. También para esto tiene el señor presidente del gobierno solución: un dirigente de un organismo internacional debe serresponsable yprudente, y no andar por ahí mentando la bicha.

Así que todos tranquilos: hay medidas para paliar la desaceleración, el gobierno es sensible ante la situación y actúa con responsabilidad y prudencia. ¿Por qué inquietarse?

Me voy a ver el partido de la selección de fútbol, que eso sí es una zozobra.

2 comentarios:

juanjomolina dijo...

¡Cuanta razón tienes, Alberto! Un saludo desde el Café de Redacción. Azuzas con fuerza en temas nucleares. Mil gracias.

cambiaelmundo dijo...

De nada. Es que no soporto toda esa palabrería hipnotizante en plan "todo va bien, chaval y un par de palmaditas. Porque detrás de tanto buenismo hay un laicismo y una ideología de género feroces y rampantes, y hay que desenmascarar.