Ir al contenido principal

Comunicación en días de furia

foto atarifa CC
Estos días de octubre me han servido, entre otras cosas, para constatar algunos aspectos de la comunicación contemporánea que quiero compartir. Es una cuestión accidental y lateral del lío que hay en mi querida Cataluña (y por tanto en mi querida España); pero no todo va a ser hablar del cogollo de la cuestión.

Mi campo de experiencia es Twitter. En esta red sigo a unos cuantos amigos catalanes por el hecho de que somos amigos. De repente, algunos se han convertido en una fuente de información sobre la perspectiva independentista, por lo que dicen; pero, sobre todo, por lo que retuitean. Aunque uno de ellos me advirtió que retuitear no es estar necesariamente de acuerdo, se hace difícil pensar que alguien retuitee algo que no comparte, al menos en gran medida.

Por diversos motivos, me he abstenido de comentar los mensajes de estos amigos; pero sí he contestado sus comentarios a lo que yo he tuiteado o retuiteado. Es un terreno preocupantemente resbaladizo. Me ha supuesto una cierta tensión, mucho auto control, medir las palabras, pensar mucho en las personas, en lo que nos une, y no centrarme exclusivamente en lo que debatimos. Pocos días después del tristemente famoso 1-O, creo que entendieron que era mejor continuar siguiéndonos; pero sin comentarios.

Con esto no quiero decir que no podamos hablar, solo quiero advertir que los límites de las redes sociales, y más Twitter, no admiten tratar con acierto y ponderación asuntos complejos y pasionales. Y aquí mi primera reflexión "comunicativa": en Twitter, cada tuit tiene que tener sentido en sí mismo; nadie -o casi nadie- va a enmarcar 140 caracteres en el contexto del resto de tuits; quizá por eso se extiende el uso de "hilos", y quizá una mejor manera de contextualizar sea acudir a los "momentos". Puede que haya quien tenga la paciencia -y la prudencia- de espigar en el muro del otro; he de reconocer que yo no lo he hecho y me cuesta creer que muchos lo hagan: la instantaneidad es la reina.

Mi segunda -y última, por hoy- reflexión tiene que ver con el mundo audiovisual. En las imágenes del fallido referéndum del 1 de octubre he visto a muchas personas blandir sus móviles en actitud amenazadora, como armas que disparaban grabaciones en lugar de los clásicos adoquines o cocteles Molotov.

Está claro que muchas cosas han cambiado en esta civilización de la imagen y de la conversación continua. Falta saber si este mundo virtual tiene capacidad de influir decisivamente sobre el tozudo mundo real, o permanece aún en un subterráneo mal ventilado y en parte tóxico.

Sobre bulos, mentiras, manipulaciones y posverdades ya se está hablando sobradamente.


Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…