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El puñetazo del Papa. Jack Valero y Catholic Voices

El ejemplo del "puñetazo" que puso el Papa Francisco en su reciente viaje a Filipinas al hablar de la libertad de expresión, pone una vez más sobre el tapete la importancia de la comunicación para la Iglesia (como parta toda institución, por otra parte). A finales de noviembre pasado tuve la suerte de compartir unas horas de distendida conversación con Jack Valero, coordinador y cofundador de Catholic Voices, mientras visitábamos La Alhambra bajo la guía experta de Fernando Martínez, antiguo responsable de restauración del monumento y actual responsable de visita pública; pero, sobre todo, enamorado de la fortaleza, palacios y jardines nazaríes. Se da la curiosa circunstancias de que años antes pude acompañar al otro coordinador y cofundador, Austen Ivereigh, en la misma visita.

Jack había venido a Jaén invitado a intervenir en el VII Simposio San Josemaría; pero no quería regresar a Londres sin visitar Granada. Escuchando su conferencia, de tertulia en mi casa y durante la visita a la colina roja aprendí mucho de su iniciativa estrella: Catholic Voices. Se trata de un proyecto que comenzó en el Reino Unido para mejorar la presencia de la Iglesia católica en los medios, especialmente en los programas de noticias y de debate. Se inició en 2010 con la formación durante seis meses de 24 personas, laicos y algún sacerdote, para preparar la visita de Benedicto XVI al Reino Unido. Aparecieron en unos 100 programas en esa ocasión, lo que causó gran impacto entre los obispos y productores audiovisuales, por lo que se vieron en la tesitura de dar continuidad a la iniciativa.

En el siguiente vídeo (en inglés), explican con detalle en que consiste "Voces Católicas". Para una información más cercana, recomiendo visitar la página de catholicvoices España.




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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…