Ir al contenido principal

Catalanes en Madrid

El jueves pasado hice un viaje relámpago a Madrid, ida y vuelta en el día. Durante el regreso en coche fui preguntándome por qué algunos catalanes tienen tanta tirria a Madrid, cuando resulta que la estamos conquistando.

foto atarifa
Verán. De Granada partimos tres, de madrugada, los tres catalanes. Uno acudía a una reunión de once personas de toda España, de los cuales cinco son catalanes, entre ellos el convocante local. El otro se entrevistó primero con el CEO de una empresa de asesoría y luego con un abogado, los dos de Barcelona.

Yo comí con mi hermano, ingeniero naval en AVEVA, del barrio de Sarriá, como yo; aunque lleva en la Villa y Corte desde que fue a estudiar la carrera. Por la tarde estuve con un empresario afincado en Madrid, también catalán. Este último me mostró los locales que acaba de comprar para su escuela de teatro; allí me presentó al diseñador, un tipo de Córdoba, que ahora está en la capital, pero que ha pasado casi toda su vida en Barcelona, cap i casal. También conocí al secretario general de la Federación de Enseñanza de USO, Antonio Amate, un tipo valiente que lleva tiempo en Madrid: no es catalán, es de Badajoz; pero toda su familia es de Granada, y eso une.

Al final, el único acento madrileño de verdad -un acento que me fascina- que oí en todo el día fue el del tipo de la gasolinera que hay delante mismo del Bernabéu. Lo dicho, Madrid es nuestra.


Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…

Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…