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Emilio Salgari

Menos mal que ABC Cultural lo ha puesto en portada ("Salgari, la eterna aventura", jueves 21 de abril de 2011), porque si no no caigo en la cuenta de que este año se cumple el centenario del escritor que -generalizando, pero poco- me convirtió en lector. He leído, mejor, devorado, la mayoría de las ochenta y tantas novelas del autor Veronés, que me hizo viajar y disfrutar por todo un mundo y un tiempo de imaginación y aventura, sin salir él de su casa ni yo de mi tumbona de playa; gran parte de los viejos ejemplares que atesora la biblioteca paterna proceden del mercado del libro usado de San Antonio, Barcelona, y están desencuadernados por culpa de los finos granos de arena de la Costa Dorada del norte de Tarragona.

Menos mal que di con Salgari antes de hacerlo con Julio Verne, cuyas obras encuentro pesadas, o Swift, peor aún, o Melville, del que tengo aún pendiente tres cuartos de ballena blanca. Después de Enid Blyton, camino de los Twain, London y Dumas (hijo), los Tigres de Mompracem me han convertido en un irredento de la novela de aventuras, hasta el punto de que acabo de cerrar la última página de "Capitanes intrépidos".

Con profundo agradecimiento y como sentido homenaje, enlazo el emotivo artículo de Xuan Bello, El encanto de Salgari, solo apto para fans irreductibles de la aventura de escribir, leer y vivir.

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Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Osea pesadas quieres decir que no le entiendes? es de esperar, los tigres son como un libro de vaqueron comparado con los demas autores que mencionas
cambiaelmundo ha dicho que…
Quiero decir que me cansan las descripciones científicas que hace; lo último que leí fue 20.000 leguas, y acabé harto de clasificación de peces.

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…