La soledad del blogger

sábado, 11 de septiembre de 2010 ·

Comienzo a comprender a los que un buen día anuncian que abandonan el blog, no me refiero a los miles de blogs abandonados sin más, hablo de esos blogueros que sufren una crisis de diversos orígenes y escriben con un acento de derrota que lo dejan, que ese es su último post. He leído varios de estos obituarios, algunos han resucitado al cabo del tiempo, unos pocos lo han hecho por el calor y el ánimo de otros colegas, incluso alguno debe su perseverancia a mi aliento.

Y sin embargo hoy les entiendo mejor. Entre esta entrada y la anterior y la anterior han pasado 8 días, muchos para lo que venía siendo habitual en los seis años y pico que llevo en el teclado. Sucede que tengo más trabajo que nunca, que muchos temas me parecen ya tan trillados, tan tratados, que he perdido un poco la ilusión por ellos, que no encuentro perspectivas que me provoquen... He llegado a abrir dos bitácoras más porque me sobraba el material y ahora...

Para colmo, llevo metido ya tiempo en las redes sociales ¡menuda diferencia! Allí pasa de todo continuamente, cada día tienes cantidad de noticias, contactos, requerimientos; es como estar en el metro en hora punta.

No, no voy a abandonar; pero quería expresar un poco de mis sentimientos, lanzarlo al éter virtual de Internet y, de paso, desatascar el blog. Como prueba de la verdad de mis intenciones, voy a escribir otra entrada inmediatamente después de publicar esta.

A los que aún me siguen, un saludo muy afectuoso.

Wikio

10 comentarios:

Kike dijo...
8:30 a. m.  

Tranquilo, doctor. Aunque no tengo, precisamente, autoridad moral para decírtelo ---mi blog está parado hace un tiempo largo también---, te animo a que sigas. El papel que cumplimos por aquí es fundamental. Un abrazo.

Gabriel dijo...
7:32 p. m.  

Alberto:
No te preocupes, a mí me pasa lo mismo. Llevo una temporada que no escribo nada. Sólo los comentarios de Radio Jaén.
Pero a partir de ahora, voy a publicar todos los días.
¡Ánimo! que tú puedes.

Joan Figuerola dijo...
8:03 p. m.  

Ante el desfallecimiento que describes la mejor medicina es que mires hacia Hoffmansthal, él, un prodigio de la palabra también se encontró, de algún modo, ante el silencio, ante a imposibilidad de encontrar palabras. Pero el silencio también es una forma de sabiduria y de comunicarse. Sólo hay que esperar y contemplar la realidad... y la palabra y los temas volverán. Seguro.


Ánimo con tus proyectos. Raras veces comento en ningún sitio pero te leo, y me gustará seguir haciéndolo.

Juanjo Romero dijo...
12:51 a. m.  

Sí, las redes sociales son fantásticas, como el "metro en hora punta", un sitio en el que raramente mantienes una conversación "en serio".

No sé si tienes a mano lo que los maestros Orihuela y J.J. Noblejas llaman "slow-blog".

Yo también te animo a que sigas, y, ojo, te entiendo.

cambiaelmundo dijo...
5:56 p. m.  

Era sólo una reflexión, que yo pienso continuar... Pero no sabéis cómo se agradecen estos ánimos que me dais. Lloraré un poco de vez en cuando para que me reconfortéis...

Kike, pues aplícate el cuento y resucita, te estamos esperando.
Gaby, no prometas lo que no vas a cumplir; aunque entiendo que lo dices animandi causa; además, seguirte todos los días iba a estragar... Pero no dejes de escribir, por lo menos, cada semana.
Joan, tú eres en gran parte culpable de mi mal, hacía tiempo que no dedicaba tanto tiempo a leer posts como me pasa ahora con Opus Prima, ¡me tienes enganchado!
Juanjo, das en el clavo; estoy al corriente del slow, de hecho considero el mío un slow-blog, aunque su redacción es todo los fast que puedo. En efecto, templar el paso puede ser la solución para los momentos de niebla.
Estoy reanimado, gracias.

sunsi dijo...
12:21 p. m.  

Alberto... Sólo comento puntualmente, pero te sigo. Y sé que hay gente que pincha desde mi blog en el tuyo para leer temas que están en el "fragor del combate". Creo que yo llevo -no hay manera de rescatar el que tenía alojado en weblog- casi cinco años... No lo recuerdo bien.
Piensas... lo dejo. Ya no sé qué temas tratar. Pero vuelves. En mi caso porque necesito escribir. Pero hay cien mil razones.
El face es otra cosa. Es la inmediatez. En blog las ideas, las impresiones, las opiniones son más reposadas. Y si una entrada de un blogger te ha hecho bien, vuelves a ella. La piensas, la trituras, la engulles.

Gracias por seguir.Este veterano blog es necesario...creo.

Un saludo desde Tarraco.

cambiaelmundo dijo...
1:34 p. m.  

Tanto como necesario..., no sé; pero me encanta, Sunsi , la garra con que expones tus razones.

Podríamos crear una red de blogueros veteranos, los de más de un lustro en la brecha (ABL: Asociación de Blogueros Lustrosos).

Es broma, claro.

Un saludo desde el sur. Ha empezado a llover.

Marta Salazar dijo...
8:12 a. m.  

Estimados Alberto y amigos! Habrá publicado alguien algo defendiendo a "los gitanos" (que después de todo, son tan católicos) y al Papa, después de los ataques que recibió del gobierno francés?

Como dice Jutta Burggraf, hay que ser y parecer defensores de la vida (ver artículo en Zenit),

saludos!

PS: del viaje del Papa a GB, tampoco ha habido nada...

remS dijo...
5:59 a. m.  

muy bueno tu comentario un tanto chantajista pero eres muy bueno para comentar sobre ti mismo hay te dejo mi co rreo audiocidio-rem@hotmail.com

cambiaelmundo dijo...
9:21 p. m.  

Já, chantajista, has estado bien, rems; se comprueba que los post "personales" tienen más éxito; pero llevan como castigo que hay que escribirlos, y son más expuestos. No esperes que los prodigue.

He visto que estás por la necesidad de cambiar el mundo. A ver por dónde empezamos. Tú cantas ¿no? Pues ahí tienes un campo magnífico: dale.
Saludos.

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