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Más desinformación religiosa

Hoy, en un diario local del grupo más poderoso de prensa de España, leo una presunta noticia en la que el presunto periodista hace un refrito de declaraciones del Arzobispo de Tarragona sobre temas que la corrección política ha declarado tabú, en un ejercicio de manual de la manipulación más grosera, con un titular escandaloso que no responde a lo dicho por el prelado, continuas descontextualizaciones, sumas de churras con merinas y los consabidos términos baúl para este tipo de desinformaciones, del estilo "arremete" y tal.

El mal está tan extendido que, hace ya mucho, ha alcanzado a las agencias de noticias, a las que uno supondría, por su función, un poco más de proximidad con la realidad. Hace unos días, Diego Contreras escribía en su blog La Iglesia en la prensa un comentario titulado "Reuters" y el Papa: si las agencias entran al juego del “marketing”, estamos fritos. Dice:

Pienso que es particularmente significativo que haya sido un columnista de The Guardian quien haya roto la “impunidad” de que gozan algunos medios a la hora de informar sobre Benedicto XVI. El periodista Andrew Brown critica en su blog (traducción española) el modo en que la agencia Reuters presentó el discurso del Papa al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, del pasado 9 de enero. El titulo de la noticia distribuida por la agencia y reproducida en todo el mundo decía: “El matrimonio gay, una amenaza para el futuro de la humanidad: Papa”. Brown repasa el discurso de Benedicto XVI y muestra que esa afirmación no existe; incluso señala otros puntos del discurso que en su opinión merecían un buen titular.

Y continúa...

Ya lo saben, hay que leer la prensa con tanta prevención como escuchar a los políticos; mucho más si informan sobre la Iglesia y sus autoridades. Me atrevería a decir que conviene hacer como los rusos en la era soviética hacían con Pravda (La Verdad): entender directamente lo contrario.

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