Ir al contenido principal

Los nuevos oráculos del cine (II): Amenábar y su plan de ruta laicista

De CinemaNet

Al terminar el pasado festival de Cannes, el crítico de cine Julio Rodriguez Chico, colaborador habitual de CinemaNet, publicó en su propio blog un análisis sobre "los nuevos oraculos del cine" que, por su interés, reproducimos.
En el artículo anterior, nos acercábamos a uno de los nuevos sabios del celuloide, Michael Haneke, que hablaba de un sentimiento de culpa generado por la tradición judeo-cristiana, a la que incluso llegaba a atribuir en parte el surgimiento del nazismo. Me llama la atención la corriente de opinión que se ha puesto en marcha para asociar –y casi meter en el mismo saco– al cristianismo y los totalitarismos, con supuestos “silencios” de la jerarquía, militancias de católicos en sus filas y otras curiosas mezclas explosivas e inverosímiles. En el caso del director austriaco se intuye cierta perspectiva y honestidad intelectual, aunque sea parcial e incompleta en sus conclusiones. No sucede lo mismo con nuestro compatriota Alejandro Amenábar, último exponente de la cantera en dar el gran salto al estrellato internacional, y extremadamente habilidoso al tocar asuntos nada banales con indudable oportunidad. Entre el blockbuster y el cine de autor, hay quien ya habla de él como de un cineasta pretencioso y demasiado ambicioso, aunque nadie duda que se trata de un director que sabe lo que quiere –tanto comercial como ideológicamente– y de gran talento artístico.
Para leer el artículo completo

Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…