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Los nuevos oráculos del cine (II): Amenábar y su plan de ruta laicista

De CinemaNet

Al terminar el pasado festival de Cannes, el crítico de cine Julio Rodriguez Chico, colaborador habitual de CinemaNet, publicó en su propio blog un análisis sobre "los nuevos oraculos del cine" que, por su interés, reproducimos.
En el artículo anterior, nos acercábamos a uno de los nuevos sabios del celuloide, Michael Haneke, que hablaba de un sentimiento de culpa generado por la tradición judeo-cristiana, a la que incluso llegaba a atribuir en parte el surgimiento del nazismo. Me llama la atención la corriente de opinión que se ha puesto en marcha para asociar –y casi meter en el mismo saco– al cristianismo y los totalitarismos, con supuestos “silencios” de la jerarquía, militancias de católicos en sus filas y otras curiosas mezclas explosivas e inverosímiles. En el caso del director austriaco se intuye cierta perspectiva y honestidad intelectual, aunque sea parcial e incompleta en sus conclusiones. No sucede lo mismo con nuestro compatriota Alejandro Amenábar, último exponente de la cantera en dar el gran salto al estrellato internacional, y extremadamente habilidoso al tocar asuntos nada banales con indudable oportunidad. Entre el blockbuster y el cine de autor, hay quien ya habla de él como de un cineasta pretencioso y demasiado ambicioso, aunque nadie duda que se trata de un director que sabe lo que quiere –tanto comercial como ideológicamente– y de gran talento artístico.
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