Ir al contenido principal

Reivindico la Navidad

Miguel Aranguren en ALBA, 19 de diciembre 2008

Reivindico la Navidad. La Navidad por lo que es, por lo que rememora, por lo que nos hace volver a vivir. En este sentido bienvenidas sean las luces de colores, el esplendor de los escaparates (de aquellas tiendas que siguen abiertas, pobrecitos comerciantes…), los árboles conmemorativos que en Madrid diseñan no se sabe qué elegidos por el dedo poderoso del Ayuntamiento, las cenas de empresa (aunque este año sean de pan y agua), el champán, el chimpún y lo que ustedes quieran. Pero reivindico la Navidad, la natividad, el nacimiento de un niño en el silencio de la Historia para cambiar la misma Historia y dar sentido al sinsentido con el que los hombres construimos nuestra propia vida.

Reivindico la Navidad de esa familia que va a celebrarla en ausencia de un ser muy querido, un padre tal vez. Será una Navidad de lágrimas furtivas, de añoranzas, de un lugar vacío en la mesa. Así que reivindico que en ese lugar vacío pueda sentarse el Niño, ahora con mayúscula.

Reivindico la Navidad de los hospitales, especialmente de aquellos que, por seguir las indicaciones de algún servicio administrativo, no disponen ni de un pequeño belén con el que apaciguar la angustia de sus pacientes. Tal vez el Niño se cuele en la Unidad de Cuidados Intensivos. Tal vez al Niño le dé por velar la agonía de un bebé en la UVI infantil. Tal vez al Niño le dé por colarse en la morgue para besar la frente fría de alguien que ha muerto sin compañía.

Reivindico la Navidad de los asilos, sobre todo de aquellos que a los ancianos no se les permite romper la rutina de todas las noches. A las diez, luces apagadas. Pero los celadores no se han dado cuenta de que hay un Niño que susurra villancicos en los oídos de una mujer que hace años perdió la memoria.

Reivindico, en fin, la navidad de los niños. Porque no se les complica la vida por creer a pies juntillas lo que cuentan los Evangelios. Porque llevan semanas preparando –con sus renuncias pequeñas, con sus beneficencias también pequeñas- un pesebre mullido y caliente. Porque la imaginación les transporta a aquella aldea pobre, a la cuadra o a la cueva donde se verificó el milagro de los milagros. Y la imaginación les pone en las manos un corderito de patas atadas para ofrecerlo al Niño, metáfora de lo que el Niño será tres décadas después.

Reivindico la Navidad. Tu Navidad. Mi Navidad. La Navidad de quien deposita un beso en un piececito de barro, convencido de que lo recibe un piececito por el que bulle la primera sangre caliente.

Comentarios

Populares

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad. Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén , que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió: D. José Antonio (i) con un amigo sacerdote "En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede s...

San Pablo en Atenas

San Pablo en el Areópago Rafael Sanzio  (1515-1516 )   Londres, Victoria & Albert Museum He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas * y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo. Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer. Atenas era una ciudad en decadencia . Aún conservaba el aura de capital cultural del Mundo; pero el centro de poder y cultura se había desplazado hacia el oeste, a Roma. Un ejemplo con todas sus limitaciones, como si habláramos hoy de París y Nueva York. En Atenas se mezcla un materialismo desencantado y un sincretismo religioso que resulta en un relativismo muy parecido al de ...

La opinión pública: la espiral del silencio

Rescato un artículo publicado hace años (14 de abril de 2001) en diversos digitales -a raíz de una serie de conferencias que di por entonces-, porque me parece de actualidad y no lo tengo publicado en este blog (incomprensiblemente).  Este artículo está basado en algunas de las tesis de La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social (The Spiral of Silence. Public Opinion - Our Social Skin) de Elisabeth Noelle-Neumann (Paidós. Barcelona. 1995).  Pretende dar algunas claves de porqué defiendo que para influir en la sociedad, hay que configurar la opinión pública, y hacerlo a través de los medios de comunicación social .  Opinión pública Existen muchas definiciones de opinión pública . Se trata de un concepto tan discutido como real es el fenómeno al que se refiere. Me gusta particularmente cómo la definió el Papa Juan Pablo II , en un Mensaje de 1986, porque comprende todos los aspectos importantes:  Qué es : "La opinión pública consiste en el modo com...