Ir al contenido principal

Triste Alatriste

Una buena película lastrada por algunos defectillos y la apestosa corrección política. El siguiente artículo y los dos enlaces finales dan algunas claves que pueden servir para decidir y, en su caso, verla y disfrutarla con el oportuno espíritu crítico

Alatriste

Firmante: Jerónimo José Martín
Autor: Agustín Díaz Yanes
ACEPRENSA 089/06, 30-08-2006


Director y guionista: Agustín Díaz Yanes. Intérpretes: Viggo Mortensen, Elena Anaya, Eduard Fernández, Ariadna Gil, Unax Ugalde. 147 min. Adultos. (VXS)

Esta ambiciosa superproducción española adapta las cinco novelas de Arturo Pérez-Reverte sobre las aventuras del capitán Alatriste, un veterano de los Tercios de Flandes, que corre todo tipo de aventuras en la España del siglo XVII. En concreto, se implica como soldado de fortuna en las intrigas entre el Conde-Duque de Olivares y la Inquisición, mientras educa a su ahijado, se enamora de una famosa actriz y sobrevive a varias emboscadas de un asesino siciliano, tan temerario y amargado como él.
La película padece la fría declamación en castellano de Viggo Mortensen y una duración excesiva, agravada por el carácter episódico de la trama. El madrileño Agustín Díaz Yanes ("Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto", "Sin noticias de Dios") maquilla estos defectos menores gracias a una rigurosa dirección de actores y a una brillante puesta en escena hiperrealista, de intensa planificación y en la que exhibe el generoso presupuesto del filme tanto en las escenas intimistas como en las potentes batallas y peleas de espadas. En este sentido, hay que aplaudir la excelente labor del director artístico Benjamín Fernández, del director de fotografía Paco Femenia y del compositor Roque Baños, cuya banda sonora es sensacional.

Sin embargo, sufre también la película algún defecto grave, causado por su excesiva fidelidad a las novelas originales, planteadas como un homenaje a Alejandro Dumas y destinadas al público juvenil. De este modo, los personajes resultan demasiado folletinescos y esquemáticos, y Pérez-Reverte los mira desde un profundo pesimismo existencial, cínico y canalla, más propio del nacional-agnosticismo actual que de la España del Siglo de Oro. Se deforma así el retrato de esa época y se arrebata a los personajes una religiosidad católica, que les influiría de algún modo, y que aquí se reserva exclusivamente para la Inquisición, dibujada con los trazos caricaturescos y maniqueos de su leyenda negra.

Es una lástima esta perspectiva parcial, que devalúa el noble afán de Pérez-Reverte de reivindicar sin complejos la historia de España, con sus miserias, pero también con sus muchas grandezas, que siguen avergonzando a la sectaria cultura oficial. Además, limita notablemente las posibilidades de una película poderosa, entretenida y culta, que, incluso con sus defectos, es una bocanada de aire fresco entre tanto melodrama existencial sin rumbo y tanta comedieta descerebrada.


* Alatristísimo
* Alatriste

Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…

Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…