
Pues no.
Estas crisis son estupendas para ejercitarse, pensar, argumentar y proponer soluciones adecuadas a los problemas actuales. Un ejemplo de enfoque y "explicaderas" es el artículo
El olvido político de la familia corriente, de Agustín Domingo Moratalla, Profesor de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la Universidad de Valencia, verdaderamente interesante y sugerente, además de cargado de razones.
Lo he sacado de la web de FANOC, Asociación de Familias Numerosas de Cataluña, una página merecedora de detenido recorrido para todos los interesados en el bien práctico de la familia "corriente".
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Saludos