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Repensar la pornografía

La pornografía genere 600.000 millones de euros al año en el mundo. Once (11) años es la edad media a la que un niño ve porno por primera vez. El 35% de todas las descargas en internet son pornográficas.

Se habla poco de esto, a pesar de estar tan presente. Hay una mezcla de desinhibición y tabú que impide afrontarlo, de hecho, he tardado en decidir cómo titular esta entrada.

Los datos los aporta la web Dale una vuelta, una plataforma online constituida como una Asociación sin ánimo de lucro, "porque una gran parte de la sociedad quiere información clara, con datos contrastados, sobre cómo influye la pornografía en la vida sexual, psicológica y social de las personas, niños y adultos. Estamos en la era del conocimiento, de la transparencia, del big data, de la información global y accesible a todos. Y también del porno everywhere. Ésta fue, de hecho, la razón que dio origen a nuestra web".

Los vídeos de entrevistas a pie de calle son un poco descorazonadores: aletea la sensación de que algo no está bien; pero que está mal decirlo, quizá porque no se sabe bien por qué, o por no parecer ñoños. El porno, como otros males sociales, está aceptado socialmente como intrascendente.



Sin embargo, el consumo del abuso del cuerpo (sea sexual, violento, degradante, etc.) tiene graves consecuencias en las personas y en las colectividades. Por supuesto, los más perjudicados son los niños y adolescentes; pero no solo ellos. Levantar el velo de silencio y repensar la cuestión -darle una vuelta-, es lo que hace esta plataforma, con delicadeza, elegancia y frescura. "Esta plataforma está abierta a gente de cualquier edad, sexo, raza y religión que le interese colaborar. No hay ninguna entidad, fundación, empresa, organización que nos apoye. Queremos sumar ideas, opiniones, crear debate, con libertad completa. Sin casarnos con nadie. Solo contigo, y en especial con la mujer, su dignidad y sus derechos".


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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

Mons. Javier Echevarría. Prelado del Opus Dei

El lunes 12 de diciembre fallecía en Roma el prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría. La noticia y los acontecimientos siguientes son noticia mundial. No lo es, porque no debe serlo, lo que cuento a continuación.

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¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…