Todo el mundo admite que los símbolos son importantes. Solo lo niegan -momentáneamente- los que quieren sustituir unos por otros. Las banderas son, probablemente, los símbolos más acreditados; los que recogen con más frecuencia un sentir común. Por esto pienso que la pequeña historia que cuento a continuación tiene mucha relevancia, porque dice mucho de los actuales regidores del Ayuntamiento de Granada.
El día 3 de mayo de 2017, el Foro Familia Granada, solicitó formalmente, al Ayuntamiento de Granada, la ostensión, en el balcón municipal, de la bandera del Día de la ONU de la Familia, que se conmemoró el día 15 de mayo. Con fecha 11 de mayo de 2017, el Ayuntamiento de Granada denegó la solicitud, alegando que sólo ondean las banderas oficiales y que el edificio está protegido por ser un bien de interés cultural (BIC).
No es nada nuevo.
En el año 2016, se denegó la ostensión, porque se nos comunicó que no había mástiles suficientes. Sin embargo, el día 17 de mayo de 2016, solamente dos días después del Día de la Familia de la ONU, lucían en el balcón municipal una bandera y una pancarta representando a colectivos y conmemoraciones.
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Balcón del ayuntamiento de Granada, el 17 de mayo de 2016 |
Resulta difícil no pensar en cierta discriminación por motivos ideológicos. Cuando se trata de una "causa propia", hay mástiles y se puede afear el patrimonio con pancartas. Cuando se trata de la familia, verdadero soporte de la sociedad, sobre todo en situaciones de verdadera dificultad, como se ha demostrado plenamente durante la actual crisis económica, se racanea una conmemoración internacional, avalada por la ONU y desprovista de contenido partidista.
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