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Despidiendo 2015

Publiqué la primera entrada de este blog el viernes 3 de diciembre de 2004, hace ahora once años. Una entrada mal titulada, un corta y pega de un artículo ajeno que, sin embargo, fue merecedor del comentario de un "troll". Mucho ha cambiado el "bloguismo", o "bloguerismo", desde entonces: he ido aprendiendo y, sobre todo, han aparecido Facebook y Twitter, que han amenazado seriamente con hacer desaparecer este blog. Con altibajos; pero aquí seguimos, al pie del cañón, los dos.

Un repaso curioso de lo escrito en 2015 muestra, para mi sorpresa, que he publicado 59 entradas, tratando de todo un poco: defensa de la vida del no nacido; una cierta concepción del hombre y su dignidad, y consecuentemente, de la familia y la sociedad; universidad y Colegios Mayores; comunicación y tendencias culturales; reflexiones alrededor de experiencias vitales; educación; un poco de política -poco-; el Magisterio de la Iglesia católica; etc.

La entrada más vista de este año, y de los once años de vida del blog, es La toma de Quaragosh; una aportación sobre comunicación en Twitter acerca de la importancia de las fuentes profesionales de noticias que, sin embargo, tuvo éxito en el marco de la guerra y la persecución de los cristianos en Irak.

Con todo, mi preferida, hasta cierto punto, es Enfermedades del periodismo, un brevísimo tratado del mal periodismo que he sufrido durante muchos años de impenitente lector de periódicos.

Si alguien me leyera podría pensar que ya no se qué hacer y me dedico a hablar de mi blog, y no le faltaría parte de razón; pero en realidad lo que hago es seguir la tradición de felicitarme el cumpleaños para comprobar que seguimos vivos (ver entradas-celebración anteriores en la etiqueta "blog").




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Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

¡Buff! La mayoría de los consejos son de sentido común; los otros son profesionales. Es decir, están muy bien.

¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

Uno: por pereza. Pereza para aplicar tantos consejos, métodos, herramientas...

Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

Pero, ¿interesa a otros? N…

Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…