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No hablo de política

Este blog NO es sobre política. Política en el sentido restringido que le da el sistema de democracia liberal, que es lo que se supone que tenemos. Sin embargo, la política me ha gustado desde que tengo uso de razón; estuve cerca de encaminarme por la docencia del Derecho Político, casi, casi; pero ya hace años que procuré desintoxicarme, para no caer en la famosa "crispación", y estar abierto a todas las personas.

Este blog No va de política; pero la política me afecta y me interesa. Y en estos momentos estoy tan desencantado... Nunca fui muy amigo de los partidos políticos; aunque en algún momento empecé a considerarlos como el menos malo de los instrumentos para gobernarnos, como un mal necesario. De un tiempo a esta parte he regresado a mi antigua reticencia, a mi pasada certeza.

Este blog NO entra en política strictu sensu; pero supongamos que todos los partidos que se han visto envueltos en escándalos han actuado legalmente, pueden justificar cada caso, pueden descargar responsabilidades en unas pocas cabezas de turco, son, en general, honrados. Mucho o poco suponer, me queda la convicción de que los partidos están inflados, son un ESTADO PARALELO, capaces de proporcionar empleo, dar préstamos, hacer negocios, fagocitar los medios de comunicación, gobernar.

Pero este blog NO trata de política. Como Brutus es un hombre honrado (cfr. el Julio César de Shakespeare).

En penitencia, estaré callado una semana, desintoxicándome.


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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

¿Cómo ser un blogger top?

He sacado un poco de tiempo para leer varios artículos que tenía reservados para leer más tarde sobre cómo llevar mi blog al éxito: escribir cada semana, conocer a mis lectores, identificar influencers, usar etiquetas, crear eventos, tener un calendario,  establecer palabras clave...

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¿Por qué no los sigo -o no se si los sigo-?

Por dos motivos.

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Dos: porque la mayoría de estos artículos están orientados al marketing, a vender, a crear, posicionar y fortalecer una marca -debo de haber elegido mal mis influencers-. Resumiendo, vienen a decir "escribe lo que tu público -actual o potencial- quiere leer".

Y claro, yo, en mi blog, quiero escribir lo que yo quiero escribir, lo que tengo que decir, lo que pienso o me parece interesante de lo que otros piensan y escriben.

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Elecciones bis

No trato sobre política -en el sentido reductivo de la expresión- en este blog; lo que no significa que no me apasione. Pero llevo días queriendo compartir una reflexión sobre las situaciones que nos han abocado a repetir las elecciones.

En primer lugar, el marco general del sistema de partidos, la partitocracia, que los convierte en el único factor de poder y, consecuentemente, en órganos de poder o de intereses solo alcanzables a través del ejercicio del poder. El resultado es que si uno gana, los demás pierden: por eso es tan difícil que se llegue a acuerdos. Pensemos, por ejemplo, en la liga de fútbol: si un equipo gana, otro pierde, y si empatan, ambos pierden (solo muy raramente ambos ganan). En una sociedad tan "líquida" como la nuestra, los partidos, además de omnipresentes, son de una dureza granítica.

Como el Partido Popular (PP) ganó las pasadas elecciones, todos los demás perdieron; por eso no quieren que gobierne. Además, el PP ha dado una justificación moral a e…