Ir al contenido principal

La verdadera Carta de los universitarios del UNIV 10

Los medios se han hecho eco de la actitud de los más de 4.000 universitarios de todo el mundo reunidos en Roma esta Semana Santa, de apoyo y agradecimiento al Papa, en el típico y tópico contexto de polémica y, vamos a llamarlo por su nombre, tergiversación. Por esto conviene acudir, hoy más aún, a las fuentes:

Carta al Papa por los participantes en el 43º Congreso Universitario Internacional UNIV, titulado: “Can Christianity Inspire a Global Culture?”:

Santo Padre,

Somos universitarios de 30 países del mundo. Provenimos de culturas diversas, no todas cristianas o católicas, pero queremos escribir al Papa para manifestar la gratitud que nos une.

Gracias, Santo Padre, por estos cinco años de Pontificado; por su ejemplo de servicio, y por su ejemplo en la búsqueda de la verdad. Gracias por sus encuentros con los jóvenes: lo decimos en nombre de los millones de personas que han podido escuchar la palabra del Papa en Colonia, Cracovia, en São Paulo, en Loreto, en Nueva York, en Sydney, en París, en Yaoundé, en Luanda, en Praga... Gracias por su servicio infatigable y por el ejemplo de apertura al diálogo que nos ofrece constantemente, para buscar la verdad de las cosas.

Gracias por haber establecido este Año Sacerdotal para la Iglesia y para el mundo. Vemos cómo muchos toman ocasión de hechos dolorosos para la Iglesia y para el Papa y siembran dudas y sospechas. A estos sembradores de desconfianza queremos decir con claridad que no aceptamos su ideología. Les respetamos, pero exigimos de ellos también el respeto por nuestra fe y el reconocimiento del derecho que tenemos de vivir como cristianos en una sociedad plural.

Cada uno de nosotros, también quien no tiene el don de la fe, conoce directamente innumerables sacerdotes, capellanes universitarios, párrocos, directores espirituales y confesores. Les conocemos personalmente, no por los periódicos, y estamos agradecidos por su presencia disponible, eficaz, sacrificada, abierta a todos. A todos ellos, y al Papa en primer lugar, queremos decir: ¡Gracias!

Gracias, Santidad, por el valor con que invita a todos los fieles de la Iglesia a seguir a Cristo con una entrega total, sin dejarse “intimidar por las falsas apariencias de las opiniones dominantes.” Y gracias, también, a Dios, que ha entregado a su grey un Pastor que desde el primer momento ha dicho que la Iglesia hoy es joven y está viva.

También en nombre de todos nuestros amigos y conocidos queremos decirle que estamos con Usted, Santo Padre, mediante nuestra oración, nuestro afecto y nuestro trabajo cotidiano. Le pedimos la bendición para nuestro estudio, para nuestras familias, para el empeño de cada uno de nosotros en la amistad con Dios y con los demás, en la universidad, en el voluntariado, en el deporte y en la diversión.

¡Gracias y muchísimas felicidades por estos primeros cinco años como Vicario de Cristo!

Robert Weber (Austria)
Presidente del Congreso UNIV 2010

Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…