
Ayer, el Parlamento español aprobó una ley inicua, que ahonda en el holocausto del aborto: el gran genocidio de los más inocentes, de los más desvalidos, inunda nuestra sociedad: es el suicidio de todos nosotros.
Ayer, como hoy, como mañana, es un día triste, mientras los de la guadaña ríen enseñando sus dientes ensangrentados.
Comentarios
La satisfacción y los abrazos un vez terminada la sesión en el Parlamento. Qué...¡pena!¿Son conscientes de lo que implica esta ley?
Un saludo
Los hombres de todos los tiempo hemos sido así, desde el episodio de la manzana, con una gran capacidad para el autoengaño y, como consecuencia, el autodaño.
Un saludo, Sunsi.