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Un día triste



Ayer, el Parlamento español aprobó una ley inicua, que ahonda en el holocausto del aborto: el gran genocidio de los más inocentes, de los más desvalidos, inunda nuestra sociedad: es el suicidio de todos nosotros.

Ayer, como hoy, como mañana, es un día triste, mientras los de la guadaña ríen enseñando sus dientes ensangrentados.

Comentarios

Sunsi ha dicho que…
Alberto...Mira que no me gusta emplear la palabra tristeza...Pero anteayer yo también califiqué el día como TRISTE. No entendía cómo el mundo podía seguir girando como si no hubiera sucedido nada... que la gente caminara por la calle ligera... Hubiera parado todos los relojes para que no pasara desapercibida una oración por todos los que nunca nacerán.

La satisfacción y los abrazos un vez terminada la sesión en el Parlamento. Qué...¡pena!¿Son conscientes de lo que implica esta ley?

Un saludo
cambiaelmundo ha dicho que…
Quiero pensar que no son conscientes del todo; pero eso no quita que, en su caso, esa inconsciencia sea culpable: han ido adormeciendo la conciencia con mimo, hasta llegar a ser capaces de cometer semejante barbaridad.

Los hombres de todos los tiempo hemos sido así, desde el episodio de la manzana, con una gran capacidad para el autoengaño y, como consecuencia, el autodaño.

Un saludo, Sunsi.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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