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Cristina Llorente

Es tan frecuente encontrarse personajes patéticos y destructivos en el mundo del espectáculo que toparse con alguno que no lo sea, sino todo lo contrario, parece un milagro, sobre todo porque a estos, gente normal a pesar de ser grandes artistas, suele silenciarlos la industria y la mafia que domina el gremio: si no se les puede corromper, hay que ignorarlos.

Uno de estos artistas normales -pero grandes- es Cristina Llorente, actriz, cantante, bailarina... y con la cabeza y los pies bien en su sitio. Una mujer joven, gran profesional, muy completa, con varios musicales en su currículo, un disco, etc.

Mejor que contar yo más, os invito a disfrutar paseando por su página web (creación de los geniales 101rpm que dirige mi amigo Gustavo), y por su blog, Permiso para ser yo, toda una declaración de intenciones.

Para abrir boca, os dejo con este clip de Cristina:

Comentarios

Eugenio M. Olivares-Merino ha dicho que…
Gracias, Alberto, no conocía yo a esta artista. Un nombre a tener en cuenta. Voy a ver qué encuentro de ella.
Saludos desde Utopía.
cambiaelmundo ha dicho que…
Ha sido capaz, por ejemplo, de decirle que no a Nacho Cano -el nº 1 de los musicales en España-, por el desvestuario de un casting, por ejemplo; y éste no ha parado hasta conseguir que interviniera en un musical -Agua-, quitando la porquería -que además era inútil-.
Vivir con humor es mejor ha dicho que…
¡Me gusta esta chica! La sigo desde sus comienzos, y me parece el ejemplo de que se puede ser joven, moderna, dedicarte al espectáculo sin dejar de ser fiel a tus ideales. ¡Olé por Cristina! Ojalá sea ejemplo para muchas adolescentes que quieran seguir el camino del baile y la canción.
¡Gracias por hablar de ella en tu blog!
cambiaelmundo ha dicho que…
Ojalá haya muchas, sería una magnífica revolución.

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…