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El cine contemporáneo reivindica la familia como la mejor medicina contra el individualismo egoísta

[Miriam Diez i Bosch. ZENIT]
Recogido en Cinemanet

BARCELONA, miércoles 10 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- El cine de hoy se ocupa de la familia. De hecho, la soledad, la incomunicación, la incomprensión y el dolor, afrontados desde la unidad y el cariño de la familia, han generado algunas de las películas más relevantes de los últimos años. Lo constata con ZENIT el crítico y profesor de cine Jerónimo José Martín, que preside desde 1999 el Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC), la principal asociación española de críticos e informadores de cine, y la institución de cine más antigua de España.

El pasado 29 de agosto impartió en Barcelona la conferencia-coloquio La realidad familiar en el cine contemporáneo, organizada por CinemaNet y la Muestra Internacional de Cine sobre la Familia. En esta entrevista, Martín sintetiza las principales ideas que expuso en esa conferencia al tiempo que repasa las principales películas recientes en torno a la familia.

Jerónimo José Martín es crítico de cine del diario La Gaceta de los Negocios, del programa Pantalla Grande (Popular TV), de la sección cultural de La Linterna (COPE), de la agencia de colaboraciones Aceprensa, y de las revistas Pantalla 90, Fila 7 y Humanitas (Santiago de Chile).

También es profesor de Historia del Cine de Animación en la Escuela del Cine y del Audiovisual de la Comunidad Autónoma de Madrid (ECAM), y de Cine y Moda en el Centro Universitario Villanueva, de Madrid.


Comentarios

DasGretchen ha dicho que…
muy bueno!!!
esperon que estés bien. hace mucho que no te "veía"
cambiaelmundo ha dicho que…
Todo muy bien, gracias, ¿y tú?
Por cierto, me alegro de que vuelvas por aquí; prometo pasar yo también a "verte", en diciembre, cuando me libere un poco de algunos apretones del trabajo y tenga tiempo para visitar a los amigos.

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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

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José Antonio Senovilla. Vicario del Opus Dei en Rusia (y Ucrania)

Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad.

Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén, que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió:



"En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede saber sobre el país más grande del mundo: Rusia ocupa má…