
Naturalmente, este argumento es absolutamente capcioso, porque los sacerdotes tienen familia, conocen a fondo la condición humana, viven una paternidad espiritual amplísima e intensísima, son bastante pobres y sobrios por lo general, sufren personalmente y con los demás (eso significa misericordia, un mismo corazón), trabajan las 24 horas del día y etc.
Por poner un poner, el sacerdote don Luis de Moya quedó tetrapléjico a causa de un accidente, desde entonces, lucha no sólo por aliviar su situación, sino que también trabaja para llevar, desde su experiencia, algo de esperanza a muchos otros enfermos, a los que entiende perfectamente. Vea el programa que emitió el canal 2 de TVE en 1995 (el video dura 25').
Y ya que estamos, os ofrezco la posibilidad de ver (¿por qué esa manía de decir visionar?) un vídeo-reportaje elaborado por la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y titulado Pescadores de Hombres, que explica de modo emotivo y vibrante qué es y para qué está un sacerdote.
Esta es mi pequeña aportación de homenaje y admiración por los sacerdotes, con ánimo de que sirva para quebrar el tupido velo de tanto prejuicio.
Comentarios
http://etsiit.blogspot.com/2006/11/fishers-of-men.html
Realmente espectacular.
Saludos desde el otro lado del charco.
Excelente el post que recomiendas, Kike, y los comentarios; ya va siendo hora de dejar de quejarnos por las burlas que recibe el sacerdocio y pasar a la ofensiva, presentando la maravillosa verdad de este servicio inigualable, y rezando mucho por ellos, naturalmente.