Ante la tiranía ideológica de EpC

viernes 28 de septiembre de 2007

Rechacemos las malas influencias


Los planes de “educación sexual” censuran hablar de abstinencia a los jóvenes.

Tomado por Comité Independiente Anti-Sida de LA PRENSA Panamá, viernes 21 de septiembre de 2007, escrito por Marina Aurea Videgaín de Españó

Risa..., nos la imaginamos de parte de algunos lectores, tal como ocurrió en una reciente reunión social de señoras que al escuchar la palabra "abstinencia" rieron maliciosamente durante una charla dictada por una conocida representante oficial de las instituciones que promueven la educación sexual y reproductiva en Panamá.

Esta reacción me hizo recordar un caso que leí en un manual de educación sobre abstinencia, publicado por el Abstinence Clearinghouse*.

Una madre de familia asistió a la escuela de su hijo de 13 años a un entrenamiento en educación sexual, donde iban a tomar parte de una lección tal como se iba a dictar a los estudiantes. Durante la reunión, la señora se atrevió a preguntar por qué no se había incluido el tema de la abstinencia en el temario. Esto causó risa entre los pocos padres de familia que habían asistido y hasta uno de los padres se atrevió a hacerle un chiste de mal gusto, sin que la maestra ni la enfermera de la escuela la defendieran; la señora experimentó una gran vergüenza por no haber tenido la habilidad de defender la importancia de la abstinencia.

Durante el intermedio con donuts y café, invitaron a los padres de familia a poner sus nombres en etiquetas y a saludarse unos a otros. A pesar de la insistencia de la maestra, esta madre rehusó y se quedó sola sentada en el salón, meditando sobre lo que había pasado.

Al regreso de la tertulia, la maestra les anunció que iban a mostrarles cómo les enseñarían a sus hijos educación sexual. Les pidió que desprendieran las etiquetas con sus nombres y el que tenía una flor en la parte de atrás, significaba que estaba infectado con una enfermedad venérea. El saludo, los abrazos que se transmitieron representaban la intimidad sexual, así que todos estaban infectados. La madre de familia de nuestra historia se levantó y dijo: "No todos fueron infectados, porque una persona se abstuvo".

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Abstinencia hasta el matrimonio es el concepto de muchos programas en educación que se están llevando a cabo en Estados Unidos. Una investigación de la Universidad de Harvard indicó que aproximadamente 30% de las escuelas están implementando los programas en abstinencia hasta el matrimonio. Están clasificados como educación en motivación y desarrollo, enfocados en beneficios emocionales, físicos, mentales, sociales y éticos que se realizan a través de la abstinencia hasta el matrimonio. La meta es el matrimonio y la abstinencia es el medio y herramienta para alcanzarla.
Abstinencia promueve y practica la pureza sexual hasta el matrimonio, ofrece información sobre los peligros de la actividad sexual prematrimonial. Incentiva a la juventud a pensar en el futuro, a ponerse metas, hacer planes para alcanzar las metas impuestas, y se beneficia de los frutos de la espera. Le provee el empowerment que los jóvenes necesitan. Enseña que los padres tienen que ser los primeros educadores en salud sexual de sus hijos. No es solamente decir "no al sexo", sino que le enseña a la juventud a gozar sus años deadolescencia con auténtica libertad: libertad de la presión sexual, libertad de los embarazos, libertad de las enfermedades y libertad de las consecuencias emocionales dañinas de las actividades promiscuas. También, le permite a la juventud crecer con una autoestima positiva para lograr metas sin poner en peligro su futuro.

En contraste, desde hace 40 años, la educación sexual en Estados Unidos está basada en educación sobre contraceptivos que promueve la mística que la actividad sexual antes del matrimonio puede ser "casual" y "segura". Esta educación ha sido y es sumamente peligrosa, tanto física como emocionalmente, para los jóvenes, a través de la promoción y distribución del condón. Este modelo ha fracasado y ha creado una sociedad hedonista, que no ha reducido los embarazos, ni las enfermedades de transmisión sexual y ha promovido la homosexualidad y rechazo a la maternidad. Muchos grupos en la sociedad americana se han visto forzados a buscar nuevas soluciones, y a crear programas como Home Schooling y los de abstinencia, palabra que está muy de moda hoy en día en Estados Unidos.

Les recomendamos que no se rían cuando escuchen el concepto abstinencia. Mejor mediten y recapaciten sobre el modelo de Estados Unidos, que representa uno real, auténtico, de fatales errores. Esto debe servir de lección para que los panameños no repitamos lo mismo. Irónicamente, con ese tipo de educación sexual y reproductiva que están proponiendo para Panamá nos quieren retroceder 40 años, y además, cambiar nuestras buenas costumbres y valores morales.

Tomemos las riendas de la educación afectiva en la sexualidad de nuestros niños seriamente, y rechacemos las malas influencias que nos quieren imponer, y cualquier proyecto de ley sobre este tipo de educación, que por otro lado no necesitamos, porque contamos con mejores y excelentes propuestas basadas en educación positiva y sana para nuestra juventud.

Es mejor no reír ahora para no lamentarnos luego. ¡Planifiquemos un buen futuro para nuestros hijos!

* Clearinghouse es el centro de intercambio de información de los programas que enseñan abstinencia hasta el matrimonio.

La autora es magíster en educación

jueves 27 de septiembre de 2007

Bloggers Against Abuse

AngeldaVinci, vecino y animador de Blogcatalog, ha propuesto a los que estamos ahí apuntados que hoy escribamos denunciando algún abuso de nuestra preferencia.

No lo he dudado ni un segundo: el abuso más grande que jamás ha existido, la mayor lacra de nuestro tiempo, es la aceptación social del aborto.

Porque ¿cabe mayor felonía que asesinar fríamente al más débil e indefenso de los seres humanos, con la de hacerlo en el seno materno y con la participación de sus propios padres y de los profesionales dedicados a procurar la salud y la vida, en medio de la indiferencia de todos y la complacencia de muchos?

No, no cabe, o eso pienso yo.

Por esto denuncio este horrible y sangriento abuso del fuerte sobre el débil, que alcanza cifras de vértigo en el mundo, destrozando lo más íntimo de las personas y, por tanto, de las familias y de la sociedad.

El placer sin compromiso, el egoísmo de pensar sólo en uno mismo, el desprecio eugenésico del discapacitado, el odio racista hacia el pobre, la ecología desvariada que protege al simio y asesina al hombre, la locura científica de querer ser como Dios, más, de pretender ocupar Su puesto... Esto es lo que hay, lo que presiona a los jóvenes a mantener relaciones sexuales fuera de lugar, a las mujeres a abortar, a los países pobres a favorecer leyes abortivas, a todos a perder nuestras almas, insensibles al silencioso y clamoroso genocidio de bata blanca, tijera y cuerpecitos despedazados.

Sí, yo hoy denuncio el abuso espantoso del aborto.

Agradecimientos:
A cuantos luchan sin desánimo, como David frente a Goliat, por la vida en todo el mundo, como por ejemplo, en España:

* AVA Asociación de Víctimas del Aborto
* Baleares Vida
* Federación Española de Asociaciones Provida
* Hay Alternativas
* Médicos por la vida
* Provida Valencia
* Red Madre

A NINE por el logo
A Yolanda por su testimonio


lunes 24 de septiembre de 2007

No quiero ser una mujer florero

Por Jaime Nubiola, en La Gazeta de los Negocios, el 13 de agosto de 2005

Al advertir en estos primeros días del verano el empeño de todas las mujeres por estar superatractivas, acudía a mi memoria aquella canción que comienza con un «de mayor quiero ser mujer florero, metidita en casita yo te espero, las zapatillas de cuadros preparadas, todo limpio y muy bien hecha la cama». Venía a mi cabeza también la consideración de cómo décadas de lucha por la liberación de la mujer han traído, en muchos casos y en no pocos ámbitos, una esclavización de muchas mujeres, que viven en una total dependencia de la mirada de los demás.

En la canción de Ella Baila Sola se caricaturizaba aquel anticuado «ideal femenino» —si es que alguna vez existió— en el que la mujer aspiraba sólo a ser un complemento del varón de quien recibía su identidad: «yo aquí siempre te espero porque yo sin ti es que no soy nada», seguía la letra. Afortunadamente ya no hay nadie que piense así, pero me parece, en cambio, que la cultura epidérmica de la publicidad y el glamour nos está reduciendo a la condición de floreros tanto a ellas como a ellos.

Se dice que el problema de muchas mujeres de hoy es que quieren ser de película, que quieren ser realmente mujeres florero. «Durante todos estos siglos —escribía en 1928 Virginia Woolf—, las mujeres han sido espejos dotados del mágico y delicioso poder de reflejar la silueta del varón al doble de su tamaño natural». Ahora aquel sometimiento histórico de la mujer al varón como espejo en el que éste se miraba está siendo reemplazado por la aspiración a ser objeto que atraiga la mirada y el deseo de los demás. Ser florero es convertirse en un objeto decorativo —puesto a menudo para rellenar un hueco— que alcanza su plenitud cuando logra llamar la atención. El cambio de espejo a florero no altera la cosificación de la mujer, quizás incluso la torna más humillante, pues a menudo se trata de una objetualización voluntariamente buscada. Cuántas mujeres hoy en día salen a la calle vestidas llamativamente para ser objeto del deseo de quienes las ven.

La exhibición es el recurso infalible...

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... que nunca pasa de moda, para llamar la atención. Realmente no es fácil entender las modas que llevan a exhibir el ombligo o la ropa interior, ni tampoco es posible predecir qué va a pasar a este respecto en los próximos años. Lo que sabemos es que esa moda tal como ha venido desaparecerá, de la misma manera que los zapatos de mujer pasan de puntiagudos a cuadrados cíclicamente. Leí ayer que Cristina Onassis jamás volvía a ponerse un mismo vestido por segunda vez, así que cuando uno le gustaba mucho, se compraba dos. A quienes nos gusta llevar ropa cómoda por muy usada nos horroriza un comportamiento así y nos sentimos felices de no tener que atenernos a esa dictadura consumista.

Pero el exhibicionismo es algo más profundo y radical que una moda. Hace algunos años una espigada estudiante que llevaba un palmo de vientre al aire me explicó que vestía así porque era su manera de gritar que necesitaba que la quisieran. Me impresionó aquella explicación porque acierta derechamente en un registro muy hondo de los seres humanos. Lo que queremos por encima de todo es que nos quieran y estamos dispuestos a hacer lo que sea para conseguirlo. Buena parte del atractivo de la moda es el señuelo de que si vistes de esa manera llamarás la atención, gustarás a los demás que se sentirán atraídos por ti y te querrán. Y tiene parte de razón este tipo de argumento, pero desconoce que los seres humanos no queremos a los cuerpos, sino a las personas. Las personas se expresan en su corporalidad y en su manera de vestir, pero son muchísimo más interesantes y amables que su atuendo.

Otra alumna, comentando en su examen de junio aquello que Machado pone en boca del maestro Juan de Mairena: «Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción», me hacía caer en la cuenta de que los seres humanos sólo podemos vernos de cuerpo entero en un espejo y quizá por eso tendemos a pensar que la imagen en el espejo —que es siempre una imagen, una ficción— es la verdad acerca de nosotros mismos. «La ficción —explicaba Laura en su comentario— nos esclaviza hasta hacernos creer que no somos libres. La ficción, en su falsa belleza, nos encoge y nos impide ver más allá de lo que ella misma representa. Hay belleza en la ficción, pero no es más que una apariencia, un sueño. La verdad es luz que esclarece y muestra la autenticidad de lo que somos. La ficción atrae, pero la verdad libera. La verdad nos da vida y si queremos encontrarnos en nosotros mismos y no sólo como mero reflejo en el espejo, es necesario que creamos en su fuerza y en el poder que imprime en nuestras vidas». Efectivamente, las imágenes reflejadas en los espejos son capaces de esclavizar hasta la anorexia cuando son tomadas como la verdad acerca de nosotros mismos.

Pero, por otra parte, cuántas veces las mujeres de película, las mujeres de ficción, impiden que los hombres atendamos a las mujeres reales a nuestro lado, esposas, colegas, madres, hijas, hermanas. Ayer un profesor universitario me enviaba desde Italia un patético chiste de Glasbergen en el que aparece una mujer en la perfumería pidiendo algún perfume que huela a computadora para recuperar así la atención de su esposo. En los procesos de divorcio —al menos en los Estados Unidos— ha comenzado a figurar de manera creciente como motivo de la separación el consumo de pornografía on line por parte del marido. La esposa real no es capaz de competir con las mujeres de ficción ni con las prestaciones sexuales que éstas ofrecen a través de Internet. Es una realidad sórdida y penosa, pero probablemente nos encontramos ante un círculo perverso y deshumanizador de las relaciones entre varones y mujeres que adoptan formas cuasi-simétricas de pornografía y exhibicionismo.

Pero, y ¿qué pasa con los hombres? La publicidad nos presenta paulatinamente una cierta androginización metrosexual de los iconos de moda masculina. También los hombres —sobre todo algunos jóvenes— quieren ser floreros. De la misma manera progresiva que crece el mercado de cosmética masculina (incluida la depilación), los chicos jóvenes se empeñan cuidadosamente en enseñarnos sus calzoncillos. Al verlos siempre pienso, como me decía aquella alumna, que lo que están gritando es que necesitan alguien que les quiera, que les escuche, que les comprenda. Se trata como siempre de un fenómeno ambivalente.

Estoy convencido de que los hombres podemos y debemos cuidar más nuestra manera de presentarnos, de vestir y de comportarnos, podemos aprender mucho de las mujeres también en todo esto. Mejor dicho, va siendo hora de que superemos aquellos viejos estereotipos de rol que asignaban unas cualidades a las mujeres y otras a los varones, y nos decidamos a aprender unos de otros, a querernos unos a otros, a crear espacios comunicativos humanos en los que nadie necesite presentarse como un objeto para atraer la atención, en los que nadie se animalice exhibiéndose como cebo para atrapar al depredador, en los que realmente nadie quiera ser un florero.

jueves 20 de septiembre de 2007

¿Híbridos de hombre y animal?

Por Justo Aznar Lucea, en Las Provincias, el 11 de septiembre de 2007

Dos equipos de investigación del King's College de Londres y de la Universidad de Newcastle han solicitado autorización a la HFED, organismo inglés encargado en ese país de regular las técnicas relacionadas con la procreación asistida, para producir híbridos de animal y hombre con fines de investigación. El pasado día 7 de septiembre la HFED autorizó dicha práctica. Después, el Parlamento británico tendrá que dar el visto bueno definitivo, lo que se prevé que ocurra dentro de un par de meses. Por tanto, ese periodo de tiempo es el que resta para que la creación de híbridos de animal y hombre sea legal en Inglaterra.

La razón fundamental aducida por la HFED para apoyar esta práctica es que así se evita utilizar óvulos de mujer, material precioso y escaso, para la transferencia nuclear somática, la generalmente conocida como clonación terapéutica. En concreto, lo que se autoriza es utilizar óvulos de vaca u otro animal, a los que se les extrae el núcleo y a los que será transferido el material genómico de una célula de tejido adulto humano. De esta forma el 97% aproximadamente del contenido genético del híbrido sería humano, pues un 3% aproximadamente procedería del ADN mitocondrial del óvulo animal. La propuesta legal estipula que antes de transcurrir 14 días desde la creación del híbrido, este, si no ha sido destruido para obtener las células madre, deberá destruirse.

En nuestro país, aunque explícitamente no se ha autorizado la producción de híbridos entre animal y hombre, esta práctica podría realizarse legalmente al amparo del artículo 33 de la ley de Investigación Biomédica que afirma: «Se permite la utilización de cualquier técnica de obtención de células troncales humanas con fines terapéuticos o de investigación [...] incluida la activación de ovocitos mediante transferencia nuclear», es decir, incluida la clonación terapéutica. Ahora sólo falta que algún equipo de investigación solicite autorización para desarrollar algún proyecto que incluya esta práctica.

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Como con anterioridad se indicaba una de las razones esgrimidas por la HFED para autorizar la producción de híbridos entre hombre y animal, es que para llevar a cabo la clonación terapéutica se requiere utilizar óvulos humanos. Como, hasta ahora, la eficiencia de la técnica es muy baja, basta recordar que en las experiencias de clonación realizadas por el surcoreano Hwang se utilizaron 277 óvulos humanos para conseguir el hipotético clon, si esta práctica se quiere usar para experiencias biomédicas serían muchas las donantes de óvulos que se necesitaría, algo que éticamente no parece admisible. Por ello, se pretende sustituir los óvulos humanos por animales.

Es indudable que, en principio, se necesitaría para estas prácticas un elevado número de óvulos, pero la solución no es recurrir a la utilización de óvulos animales y a la creación de híbridos, sino usar otras alternativas, actualmente en desarrollo, por las que se pueden producir líneas celulares similares a las embrionarias humanas, pero sin utilizar ni óvulos, ni embriones humanos.

Desde el punto de vista ético, con independencia de los argumentos esgrimidos por la HFED, la hibridación entre animal y hombre merece un juicio absolutamente negativo. En primer lugar, porque el embrión creado se produce para ser destruido con fines de investigación, algo éticamente inadmisible, y en segundo, porque la creación de híbridos, además de ir directamente en contra del más elemental concepto de dignidad humana, abre la puerta a un camino experimental, que más o menos se conoce donde empieza, pero que difícilmente podemos saber hasta donde nos puede llevar.

22 de Septiembre: San Mauricio, objetor de conciencia


Esto de los objetores de conciencia no es cosa sólo de nuestros días. Ya existieron en el siglo III de nuestra era cristiana.

El emperador Maximiano marchaba a la Galia a sofocar una revuelta. Tenía entonces el emperador una legión por nombre Tebea. Eran soldados cristianos que procedían del Alto Egipto. Al mando de esta legión estaba Mauricio. Justo antes de marchar para Francia, visitó Mauricio al Papa Marcelo en Roma.

Iban las tropas de camino. Se detuvieron en Suiza por orden del emperador, que era un estricto observante de la religión pagana, para ofrecer sacrificios a los dioses con el fin de que los protegieran en las batallas que les aguardaban.

Y he aquí que los soldados valerosos de esta legión se niegan en rotundo a hacer semejante culto a los dioses romanos. Ante esta actitud insólita, son apartados del resto del ejército y acusados de sedición. Mauricio arguyó que si no les obligaban a sacrificar a los dioses lucharían contra el enemigo de Roma pero que si les obligaban ellos renunciaban incluso a defenderse del castigo que les impusiese el emperador.

Maximiano se enteró de lo que consideró una deserción y ordenó que los decapitaran a todos. Los tebanos, en lugar de atemorizarse por la futura muerte, dan muestras de una valentía increíble. Levantan un altar cerca del lago Lehman, donde se encontraban, y esperan su martirio. Este se produce inexorablemente. Tres soldados de otras legiones que se negaron por respeto a apropiarse de las propiedades de los Tebanos y confesaron su fe, fueron martirizados también.

Los cristianos, siempre amantes de sus héroes santos, comenzaron a tributarles culto en el siglo IV. Es más, se comprometieron a dar a conocer esta hazaña al mundo entero mediante cartas o viajes por el imperio. Muchos soldados cristianos después a lo largo de los siglos, cuando tenían que luchar, rezaban a san Mauricio y su legión para que los defendiera de los peligros de contaminarse con el afán de rapiña, venganza, y lo que pudiese desdecir del caballero cristiano. Más vale una muerte digna por amor a Dios que una vida hipócrita por amor a los hombres.

miércoles 19 de septiembre de 2007

Alarma ante el aborto eugenésico en Italia

Parece como si estuviéramos tocando fondo, el aborto ya actúa a cara descubierta, y en España el Ministro de Justicia se une al de Sanidad (menuda paradoja) para decir que ven madura a la sociedad española para el "debate de la eutanasia", es decir, para implantar la eutanasia (recuerden: primero maduración mediática, después debate, a continuación legalización y, finalmente, imposición).

Firmado por Diego Contreras, Aceprensa, 5 Septiembre 2007, Roma

La prensa italiana se ha hecho abundante eco de un episodio ocurrido en junio en Milán, pero divulgado a finales de agosto. Una mujer, en espera de dos niñas gemelas, descubre que una padece el síndrome de Down y decide practicar un aborto selectivo. Pero en el quirófano -por una "fatalidad", se dice- se elimina a la niña sana (y luego también a la Down).
Este dramático caso ha renovado el debate sobre la ley del aborto, aprobada en Italia hace treinta años. Pero ha sido también una señal de alarma sobre la mentalidad eugenésica que se está difundiendo en la sociedad. En efecto, desde hace tiempo se está extendiendo en distintos países lo que algunos expertos llaman "handifobia", el miedo al handicap. Se trata de una mentalidad eugenésica (eliminación de los considerados imperfectos), distinta de la practicada por Hitler: aquí no se impone la selección desde arriba, por la fuerza, sino desde abajo, en nombre de un derecho a no sufrir. Es una eugenesia privada.

El aborto produce cada año en Italia ciento treinta mil víctimas, pero se sabe poco de ellas. Y concretamente de los catalogados como abortos terapéuticos, aquellos para cuya práctica está permitido sup