Mañanita de domingo, gris y lluviosa, propensa para la reflexión de lo cotidiano, buena música y leer o escribir. Más si tienes, como yo, las costillas magulladas. A los sones de la banda sonora de El Señor de los Anillos, ahora me pongo a escribir.
He desayunado un titular de ABC según el cual una encuesta muestra que la mayoría de los españoles prefiere una ley de supuestos a una ley de plazos para el aborto. Hace un par de días El País mostraba otra encuesta según la cual la mayoría de los católicos españoles está a favor de dejar la ley del aborto actual. ¿Con qué te quedas? ¿Con lo que está más acorde con tus opiniones? No se si los periódicos se dan cuenta de que se desprestigian a sí mismos con semejantes posicionamientos: el periodismo imparcial, objetivo, que distingue información de opinión está muerto hace tiempo, ya hiede, ¡a la hora del desayuno!. En cualquier caso, la defensa de la vida no debe depender de encuestas.
Hablando de prensa, el sábado soplaba sobre nuestras cabezas un suave céfiro que aventó todas y cada una de las hojas del Granada Hoy, esparciéndolas por el patio. Mientras recogía una a una las desbandadas alas de la libertad de expresión e información, regresó una vecina de pasear a Lucas -así se llama su perrillo, no se trata de su marido- que me ayudó en la recolección. En un arranque espontáneo e irreflexivo de agradecimiento vecinal, le regalé el suplemento Qué me dices, que suelo tirar directamente a la papelera: ella lo recibió con muestras de inequívoca satisfacción: -Así me entero del cotilleo -me dijo. Cuando conté este pequeño detalle en casa, alguien me acusó, en broma, de machista.
Machista. La reflexión me vino como un fogonazo. ¡Cuánto daño está haciendo el feminismo radical!, que no deja que a cada uno le guste lo que le gusta, que obliga, sobre todo a las mujeres, a comportarse como no son y a que les guste lo que no les gusta. Machista por pensar que a las mujeres les gusta el cotilleo y que eso las degrada; machista por no regalarle a mi vecina el suplemento de economía.
Machistas las editoras de prensa, que añaden a los periódicos esos suplementos como Qué me dices, Diez Minutos, Hola, Mujer hoy, etc. A ver si lo hacen porque piensan que mientras ellas siguen la negociación entre Sacyr y Panamá, ellos revisan el último poltergeist de la duquesa de Alba.
Desde luego, si mi vecina se sintió ofendida lo disimuló perfectamente. Por otra parte, ¿qué es peor: el cotilleo rosa o ese otro cotilleo "varonil" del deporte y la política? Porque está por ver que sea más elevado seguir el estado de la lesión de Nadal y la renovación de Benzemá, las nuevas vacuidades de Susana Díaz o la última imputación de la juez Alaya; cotilleos al fin. Porque deportistas y políticos tampoco mueven al mundo, que el mundo lo mueven los poetas.
Si te ha parecido interesante, ¡compártelo!
![]() |
foto atarifa |
Hablando de prensa, el sábado soplaba sobre nuestras cabezas un suave céfiro que aventó todas y cada una de las hojas del Granada Hoy, esparciéndolas por el patio. Mientras recogía una a una las desbandadas alas de la libertad de expresión e información, regresó una vecina de pasear a Lucas -así se llama su perrillo, no se trata de su marido- que me ayudó en la recolección. En un arranque espontáneo e irreflexivo de agradecimiento vecinal, le regalé el suplemento Qué me dices, que suelo tirar directamente a la papelera: ella lo recibió con muestras de inequívoca satisfacción: -Así me entero del cotilleo -me dijo. Cuando conté este pequeño detalle en casa, alguien me acusó, en broma, de machista.
Machista. La reflexión me vino como un fogonazo. ¡Cuánto daño está haciendo el feminismo radical!, que no deja que a cada uno le guste lo que le gusta, que obliga, sobre todo a las mujeres, a comportarse como no son y a que les guste lo que no les gusta. Machista por pensar que a las mujeres les gusta el cotilleo y que eso las degrada; machista por no regalarle a mi vecina el suplemento de economía.
Machistas las editoras de prensa, que añaden a los periódicos esos suplementos como Qué me dices, Diez Minutos, Hola, Mujer hoy, etc. A ver si lo hacen porque piensan que mientras ellas siguen la negociación entre Sacyr y Panamá, ellos revisan el último poltergeist de la duquesa de Alba.
Desde luego, si mi vecina se sintió ofendida lo disimuló perfectamente. Por otra parte, ¿qué es peor: el cotilleo rosa o ese otro cotilleo "varonil" del deporte y la política? Porque está por ver que sea más elevado seguir el estado de la lesión de Nadal y la renovación de Benzemá, las nuevas vacuidades de Susana Díaz o la última imputación de la juez Alaya; cotilleos al fin. Porque deportistas y políticos tampoco mueven al mundo, que el mundo lo mueven los poetas.
Si te ha parecido interesante, ¡compártelo!
Comentarios