
El caso es que la lucha entre Islam y Occidente, entre chiíes y suníes, la cuestión judía, la lucha contra el terrorismo o la exportación de la democracia esconde una víctima de la que pocos hablan y, tengo la impresión, a pocos importa: los cristianos de los países musulmanes.
Lo hemos visto en Líbano, lo vemos en Irak y Egipto, lo vamos a ver en Siria. Las minorías cristianas se enfrentan a una alternativa cornuda: o sobrevivir bajo un régimen dictatorial, o morir bajo un régimen islamista "democrático".
Es la tan fundamental como olvidada diferencia entre el proceso democrático de acceso al poder y el ejercicio democrático de ese poder, cuestión no resuelta en los países de rancio abolengo democrático y, como es lógico, absolutamente ignorada en los de la primavera árabe.
Por eso, EXIJO, desde este pobre blog, que la "comunidad internacional" imponga el respeto e-fe-cti-vo de las minorías cristianas como condición sine qua non para apoyar, de cualquier forma, cualquier erupción primaveral.
Para saber más sobre esta importante crisis internacional, recomiendo el artículo Egipto: por qué los coptos apoyan al ejército, que descubre con detalle el acoso mortal que sufren los coptos, chivo expiatorio de todos los males; y este otro, Egipto - Los islamistas se ha lanzado con furia contra la minoría cristiana del país, que incluye una relación de iglesias, conventos, edificios e instituciones cristianas atacadas hasta la fecha.
Para el que quiera conocer más sobre este otro genocidio silencioso, está, por ejemplo, el reciente libro de Daniel Arasa Cristianos, entre la persecución y el mobbing (ed. Milenio).
Para el que quiera conocer más sobre este otro genocidio silencioso, está, por ejemplo, el reciente libro de Daniel Arasa Cristianos, entre la persecución y el mobbing (ed. Milenio).
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