Ir al contenido principal

La inocencia de los creyentes

Las declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton están tomadas de la prensa de hoy. Dice: Para mí, personalmente, este vídeo (La inocencia de los musulmanes) es deleznable y condenable. Parece tener un propósito profundamente cínico: denigrar a una gran religión y provocar la ira. (...) Rechazamos completamente su contenido y su mensaje. Hasta Google se ha saltado todas sus normas para restringir temporalmente el acceso al vídeo en algunos países.

Magnífico, totalmente de acuerdo. No saben Clinton y Google cuanto me gustaría que dijeran e hicieran lo mismo cuando es la religión cristiana la denigrada. Pero claro, como los cristianos no reaccionamos asaltando embajadas ni asesinando embajadores...

Pero que quede claro a todos esos "artistas" que, so capa de arte y libertad de expresión, denigran la religión cristinana -siempre "sin ánimo de ofender", pero ofendiendo de hecho- que se ponen a la altura de esa pandilla que ha perpretado la peliculilla de marras.

Es cierto lo que dice Clinton: No es justificación alguna para que se responda con la violencia. (...) Las grandes religiones son más fuertes que cualquier insulto, porque han soportado (y soportan) ofensas durante siglos. (...) Contenerse de responder violentamente no es signo de debilidad, sino de una fe inquebrantable.

Agradeceré muchísimo que se reconozca cada vez que los cristianos reaccionan civilizadamente ante las ofensas que sufren, porque parece que lo que se busca es que no reaccionen de ninguna manera. Que no haya que incendiar nada para que se nos respete.

Mostrar a tus contactos de XING

Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

Pero ahora veo que, como dijo un amigo, Tabarnia no es nada inocente. Está bien para defender la unidad de España; pero ¡ojo!

Me han abierto los ojos dos artículos de …

San Pablo en Atenas

He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas* y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo.

Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer.

Atenas era una ciudad en decadencia. Aún conservaba el aura de capital cultural del Mundo; pero el centro de poder y cultura se había desplazado hacia el oeste, a Roma. Un ejemplo con todas sus limitaciones, como si habláramos hoy de París y Nueva York.

En Atenas se mezcla un materialismo desencantado y un sincretismo religioso que resulta en un relativismo muy parecido al de hoy día en Occidente: “Porque todos los atenienses y los extranjeros que residían allí, no tenían otro pasatiempo que e…