Conocí a José Antonio Senovilla cuando era el prototipo de lo que hoy se llama un emprendedor. Tenía proyectos para sí y para cualquiera que se le acercara. Muchas personas con espíritu emprendedor se le acercaban en busca de asesoramiento y encontraban, normalmente, aliento para ir más allá de lo que nunca soñaron. Luego trabajamos juntos unos cuantos años y comprobé en carnes propias su empuje y magnanimidad. Solo una persona de su magnanimidad y empuje podía ordenarse sacerdote entrado ya en años y marcharse a comenzar la labor estable del Opus Dei en Rusia. Así, sin saber ruso y, casi, sin saber ser cura. José Antonio merecía una entrevista, y así lo entendió el Diario Jaén , que le abrió una página entera en su Dominical del pasado domingo. Esto es lo que escribió: D. José Antonio (i) con un amigo sacerdote "En Jaén, la ciudad en la que nací y a la que vuelvo siempre que puedo, como ahora, aprendí de Rusia lo que habitualmente un niño alumno de los Maristas puede s...
Comentarios
Quizá lo de los móviles sea excesivo, pero desde luego que me parecería genial ir por la calle y ver en un autobús o una marquesina un cartel que dijera:
"¿Te has perdido la salida del sol? No importa, mañana haré otra para ti. Dios.", que es por ejemplo uno de los mensajes. ¿Para cuando algo así en España?
Me queda una dudilla suscitada por el "Nolite conformari huic saeculo". Pero la aplaudo.
la campana es de hace algunos years... Singapur es una hermosa sociedad multicultural, como explicó mi amiga Juliana, corresponsal -a veces- de Singapur en Planisferio y en una sociedad así, esto es posible, su artículo:
Mirando hacia Asia: Singapursaludos!