Ayer celebramos el cumpleaños de un amigo, accitano. Con este motivo, agarrándome a los pelos de su frondoso bigote, decidí dedicarle el siguiente estudio: El Bigote es un ente imponente. Basta pensar que, según autores, al parecer, proviene del alemán bei Got -¡por Dios!-, o del inglés Big God -¡gran Dios! Además, la terminación en “ote” remite inmediatamente al aumentativo: grandote, animalote, cachalote, hotentote… También su otra acepción, “mostacho”, resulta apabullante, y no digamos la elegancia del “ moustache ” francés, o la contundencia del ruso “ mostachof ”. Además, el bigote da lugar a frases recias y definitivas, redondas: Hace mucho frío: Hace un frío de bigotes Estoy harto: Estoy hasta el bigote Es un hombre hecho y derecho: Es un tío con todo el bigote Es un hombre valiente: Es un tipo con dos bigotes ¡Esto es un escándalo!: ¡Tiene bigotes! Bigotes hay para todas las fortunas y gustos, desde la pelusilla de melocotón de los adolescentes hasta los severo...
Comentarios
Quizá lo de los móviles sea excesivo, pero desde luego que me parecería genial ir por la calle y ver en un autobús o una marquesina un cartel que dijera:
"¿Te has perdido la salida del sol? No importa, mañana haré otra para ti. Dios.", que es por ejemplo uno de los mensajes. ¿Para cuando algo así en España?
Me queda una dudilla suscitada por el "Nolite conformari huic saeculo". Pero la aplaudo.
la campana es de hace algunos years... Singapur es una hermosa sociedad multicultural, como explicó mi amiga Juliana, corresponsal -a veces- de Singapur en Planisferio y en una sociedad así, esto es posible, su artículo:
Mirando hacia Asia: Singapursaludos!